Me tocó escuchar a gente que creía que solo con palabras podía sacarme del pantano en el que había caído. Un pantano que conocía bien por los libros, pero en el que jamás creí que caería. Estaba demasiado ocupada queriendo ser exitosa como para darme cuenta de lo que realmente estaba pasando.


Escuché frases como: «Tomate un vino, vas a ver cómo te olvidás de todo», o «fumate uno, ¿sabés cómo te matás de risa toda la noche?» Incluso me dijeron: «Búscate a otro tipo, los hombres son todos iguales, ¡olvidate!».
Gente bien intencionada, pero equivocada, que necesitaba decir algo para calmar la culpa que les provocaba que yo les dijera: «Che, no le veo más sentido a vivir». Mientras tanto, la única voz que yo escuchaba dentro de mí decía: «Solucioná todo de una sola vez».
La depresión fue una enfermedad que no sentí hasta que me llevó al borde de la muerte. Y es aquí donde me pregunto: ¿es posible prevenirlo? Yo creo que sí.
Datos alarmantes sobre el suicidio en Argentina
A nivel nacional, el suicidio es la principal causa de muerte no natural en Argentina, superando incluso a los accidentes de tránsito y los homicidios. En 2020, se registraron 4.195 suicidios, un 6% más que el año anterior, y las cifras han seguido aumentando desde la pandemia. En Buenos Aires, las estadísticas de suicidio adolescente son alarmantes, especialmente en jóvenes de entre 12 y 25 años.
Es crucial entender que el suicidio no es solo una cuestión individual; es un problema de salud pública que requiere atención urgente. La prevención es posible y puede lograrse promoviendo la salud mental, detectando tempranamente los trastornos mentales y apoyando a las personas en riesgo.
Prevención: ¿cómo identificar las señales?
Es importante estar atentos a las señales de alerta que pueden indicar que alguien está considerando el suicidio. La prevención es posible si detectamos estas señales y actuamos a tiempo.
- Cambios en el comportamiento: Aislamiento, pérdida de interés en actividades, cambios en el sueño o alimentación.
- Expresiones verbales: Frases como «No quiero seguir viviendo» o «Me siento sin esperanza».
- Señales no verbales: Llanto frecuente, irritabilidad, expresiones faciales de tristeza.
- Preparativos: Ordenar asuntos personales, regalar objetos, escribir cartas de despedida.
- Historial de intentos: Intentos previos o historial de trastornos mentales.
- Situaciones de estrés: Pérdidas recientes, problemas financieros, conflictos interpersonales.
Si observás alguna de estas señales, es fundamental escuchar sin juzgar y buscar ayuda profesional. Preguntar directamente: «¿Estás pensando en suicidarte?» puede salvar una vida. También podés contactarte con el Centro de Asistencia al Suicida en Argentina al 0800 345 1435.
Línea de prevención del suicidio: tel: 135 (línea gratuita) (11)5275-1135 o 0800 345 1435 desde todo el país
El acompañamiento es vital
Yo sé que la recuperación es posible, porque encontré esos instantes bonitos escondidos en mi vida cotidiana que me hicieron darme cuenta de que, a pesar de todas las dificultades que aún enfrento, elijo vivir. Y hoy puedo decir: «Para esto era que me tenía que quedar, ¿no?».
Gracias a las personas que estuvieron a mi lado, hoy puedo escribirte estas líneas. Si te sentís identificado/a, buscá apoyo. No estás solo/a. La ayuda profesional y el acompañamiento de amigos y familia son fundamentales para salir de este pozo.
Recordá: la prevención del suicidio es posible con apoyo y atención adecuada.

Soy Pao Oliva ,
Coach en recuperación de Adicciones
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