Vecinos de Gobernador Costa denuncian que un contenedor municipal permanece un mes sin ser retirado. El foco de ratas y mal olor convive con puestos de comida.

Gobernador Costa, 16 de abril de 2026 – Una situación de extrema precariedad sanitaria fue denunciada por vecinos de la localidad. En las inmediaciones de la estación de trenes Dante Ardigó (popularmente conocida como KM26), la acumulación de residuos a cielo abierto convive a escasos metros de la venta de productos alimenticios, exponiendo a la comunidad a graves riesgos de salud.

Un basural institucionalizado
El reclamo se centra en la calle El Ombú, entre Zonda y Don Segundo Sombra. Allí, el propio municipio instaló una batea de volquete para que los vecinos arrojen sus residuos. Sin embargo, lo que debería ser una solución logística se convirtió en un problema crónico: denuncian que el camión recolector tarda hasta un mes en retirar el contenedor.
Al tratarse de desechos de todo tipo, la acumulación prolongada genera olores nauseabundos y la proliferación de roedores. Lo más alarmante es que, a pocos metros de esta montaña de basura, funcionan puestos de venta de frutas, verduras y otros alimentos, una contradicción sanitaria que parece ser ignorada por las autoridades locales.
Leyes que el municipio olvida cumplir
La existencia de este foco infeccioso no solo es una negligencia administrativa, sino una violación a normativas vigentes. La Ley Provincial 13.592 de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) es clara: prohíbe terminantemente la creación de basurales a cielo abierto. Esta ley obliga a los municipios a garantizar la recolección y disposición final para evitar daños al medio ambiente y la salud pública.
Asimismo, las ordenanzas municipales de higiene urbana de Florencio Varela establecen la responsabilidad del Ejecutivo en mantener la frecuencia de recolección. En este caso, el Estado municipal es el propio generador del basural al colocar el recipiente y no vaciarlo, incumpliendo el deber de preservar la salubridad en zonas de alta circulación como lo es el entorno de una estación ferroviaria.
El riesgo sanitario para el vecino
Especialistas advierten que la cercanía de residuos con alimentos es el escenario ideal para la transmisión de enfermedades como la leptospirosis, la salmonella y diversas afecciones respiratorias. Mientras el municipio hace caso omiso a las imágenes virales captadas por los vecinos, las familias de Gobernador Costa deben convivir con la suciedad en el mismo lugar donde realizan sus compras diarias.
Es incomprensible que el propio Estado, encargado de velar por la limpieza y la salud, sea quien genere estos focos infecciosos por falta de gestión. La comunidad de Dante Ardigó no merece comprar su comida entre basura y ratas. Esperamos una respuesta urgente de las autoridades de Florencio Varela antes de que esta negligencia se convierta en una tragedia sanitaria.
