Vecinos de Ingeniero Allan se unieron para salvar a un animal moribundo en un baldío. Tras el rechazo municipal, una rescatista logró su traslado.

Ingeniero Juan Allan, 18 de abril de 2026 – Un dramático episodio de maltrato animal conmocionó al Barrio La Carolina. Un caballo joven fue abandonado en un terreno baldío de la calle 1153 A. El animal luchaba por su vida ante la mirada desesperada de los vecinos.

Un panorama desolador
El hallazgo ocurrió en la calle 1153 A, entre 1126 y 1128. El equino tiene aproximadamente cinco años. Su cuerpo estaba rígido y apenas podía respirar.
Al principio, muchos creyeron que estaba muerto. Temían que el cadáver generara focos infecciosos. Sin embargo, un grupo de vecinas notó signos vitales.
Un vecino con conocimientos inyectó un analgésico. Otros intentaron moverlo para que lograra estabilizarse. Lamentablemente, el animal no podía ponerse en pie.



La insólita respuesta municipal
La comunidad pidió ayuda urgente a Zoonosis. La respuesta del municipio generó indignación absoluta. Aseguraron que no podían intervenir por ser propiedad privada.
Incluso sugirieron arrastrar al animal hacia la calle. El objetivo era esperar su muerte allí. Solo así el servicio municipal lo levantaría.
Dora Coló, una rescatista dedicando su vida al cuidado animal. Seguila en su fan page de Facebook www.facebook.com/dora.colo
Una luz de esperanza
Los vecinos contactaron a la rescatista Dora Colo. Ella brindó un diagnóstico realista por teléfono. Finalmente, coordinó la logística con personal de Fauna.
El animal fue trasladado hacia La Plata. Ahora se encuentra en un centro especializado. Allí podrá recibir el cuidado final que merece.
Este desgarrador hallazgo no es un hecho aislado, sino que se suma a una preocupante serie de incidentes similares que vienen golpeando a la zona. Durante el mes pasado, la comunidad fue testigo del fallecimiento de tres caballos que fueron dejados sin vida en plena vía pública del barrio.
Casos como este nos duelen como comunidad. El abandono es una forma de crueldad extrema. Agradecemos profundamente la humanidad de los vecinos que no miraron hacia otro lado. Ellos demostraron que la solidaridad sigue siendo el motor de nuestro barrio.
