Un día después de rechazar el plan iraní para reabrir Ormuz, Donald Trump dijo que espera más conversaciones esta semana y admitió que “siempre” piensa en reanudar los ataques aéreos. Teherán, por boca de Abás Araqchi, mantiene sus condiciones y no da marcha atrás.

Donald Trump, este domingo, tras rechazar la propuesta iraní sobre el estrecho de Ormuz.

Washington / Teherán, 27 de septiembre de 2026 – El conflicto entre Estados Unidos e Irán entra en una nueva semana con una doble señal: puerta entreabierta a la diplomacia e insistencia en la opción militar. Trump habló con Axios; Irán respondió por televisión estatal y en NBC (National Broadcasting Company / Compañía Nacional de Radiodifusión). Qatar sigue como mediador.
“Quieren un acuerdo, pero no el que yo quiero”
En entrevista telefónica, Trump afirmó: “Espero más conversaciones con Irán esta semana. Quieren llegar a un acuerdo, pero no es el acuerdo que yo quiero. Es el que tal vez hubiéramos alcanzado hace un año. Se extralimitaron”. Preguntado por reanudar bombardeos, respondió: “Siempre estoy pensando en ello”. Axios indicó que las charlas indirectas podrían empezar incluso el lunes, con mediadores cataríes, tras el encuentro en Nueva York entre Steve Witkoff, Jared Kushner y Araqchi al margen de la ONU (Organización de las Naciones Unidas).
Irán no cede y Washington habla de cinismo
Araqchi reiteró que “no daremos marcha atrás”: reabrir Ormuz depende de cumplir las condiciones iraníes —cese de hostilidades, desbloqueo de activos congelados (al menos 12.000 millones de dólares en el protocolo de junio) y levantamiento de sanciones petroleras y del bloqueo naval—. El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, calificó la oferta de “intento bastante cínico”. Araqchi, en NBC, se mostró pesimista sobre volver a confiar en Washington.
Ormuz, midterms y un dron en disputa
Estados Unidos no bombardea territorio iraní desde el 1 de septiembre, aunque el tráfico en Ormuz sigue bajo amenaza. Informes del Wall Street Journal ubican una posible reanudación de ataques después de las midterms (elecciones de medio término) del 3 de noviembre. Este domingo, la Guardia Revolucionaria dijo haber capturado un dron submarino estadounidense “de última generación” por “espionaje”. El estrecho sigue siendo la arteria energética en disputa: sin verificación ni cese real de agresiones, el diálogo y la amenaza militar conviven en el mismo tablero.