
Buques en el estrecho de Ormuz.

En los márgenes de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, negociadores de Estados Unidos e Irán exploran un acuerdo por fases para reabrir el estrecho de Ormuz y aliviar el bloqueo económico que pesa sobre Teherán, según fuentes cercanas a las conversaciones recogidas por Reuters y difundidas este jueves.
Ormuz, la moneda de cambio
La guerra entre Washington y Teherán ya supera los siete meses. El estrecho —arteria crítica del suministro mundial de petróleo— se convirtió en la principal ficha de negociación: Irán buscaría permitir nuevamente la navegación a cambio de que Estados Unidos levante restricciones económicas y habilite el acceso a activos congelados.
Un alto funcionario iraní señaló que esa salida gradual sería la vía más plausible tras el fracaso, en julio, de un intento de pacto anterior. Para el presidente Donald Trump, aceptar otra solución provisional implica garantizar que las concesiones se sostengan en el tiempo y no se diluyan en nuevas provocaciones.
Europa pide libertad de navegación
En paralelo, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, reclamó al presidente iraní Masoud Pezeshkian el restablecimiento de la libertad de navegación en Ormuz y el cese de ataques contra países vecinos, tras una conversación en el marco de la ONU. La Unión Europea se ofreció a respaldar los esfuerzos diplomáticos en curso.
El contexto es de máxima tensión energética: el bloqueo del estrecho encarece combustibles y pone presión política sobre las capitales occidentales. Trump, en su intervención ante la Asamblea, defendió su política exterior y advirtió con dureza a Teherán; Pezeshkian, al día siguiente, reclamó el derecho a «defenderse» y acusó a Washington de despreciar el derecho internacional.
Lo que está en juego
Una reapertura ordenada de Ormuz no es solo un asunto bilateral: es estabilidad para el comercio, alivio para las familias que pagan más por el combustible y un test de si la diplomacia puede contener una escalada que ya ha desestabilizado a toda Oriente Medio. El mundo cristiano y libre necesita rutas abiertas, paz con verdad y límites claros al chantaje.
— Editor General