El canciller iraní Abbas Araqchi presentó a Steve Witkoff una propuesta para reabrir el estrecho de Ormuz en siete días si se cumplen siete condiciones, entre ellas el desbloqueo de activos por al menos USD 12.000 millones. El Brent operaba cerca de los 105 dólares tras el anuncio.

Propuesta iraní para reabrir Ormuz en siete días, en plena Asamblea General de la ONU.

Nueva York / Teherán, 25 de septiembre de 2026 – Irán ofreció a Estados Unidos un plan concreto para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, según declaró el jefe de la diplomacia Abbas Araqchi a medios extranjeros, entre ellos The New York Times y The Guardian. La oferta, transmitida el martes al enviado estadounidense Steve Witkoff en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, es distinta de la negociación «por fases» que se ventiló ayer: ahora Teherán fija un calendario corto y siete condiciones explícitas.
Las siete condiciones y el precio del petróleo
Según Araqchi, el paquete incluye el cese de hostilidades en Oriente Medio durante siete días —también en Líbano—, el desbloqueo de activos iraníes congelados estimados en al menos 12.000 millones de dólares, el levantamiento de sanciones sobre el petróleo iraní y el fin del bloqueo naval estadounidense. Al séptimo día, Irán reabriría el paso. El portavoz de los Guardianes de la Revolución, Hossein Mohebi, sumó el fin de las hostilidades en Yemen entre las exigencias.
El anuncio hizo retroceder los precios: el Brent para entrega en noviembre perdía alrededor de 1,3% hacia la mañana, cerca de 105,20 dólares el barril, mientras el WTI caía hacia los 92,78. El mercado sigue tensionado: desde el inicio de la guerra el tránsito por Ormuz se vio gravemente perturbado y Teherán exige autorizaciones propias a los buques que atraviesan el estrecho.
Witkoff, China y el protocolo de junio
Araqchi afirmó esperar una respuesta de Washington y aseguró que China —con su presidente de visita oficial en Estados Unidos— apoya la propuesta. En junio, Donald Trump y Masoud Pezeshkian habían firmado un protocolo para poner fin a la guerra y reabrir Ormuz, pero las interpretaciones divergieron y las hostilidades se reanudaron. Kyodo había adelantado una oferta similar; medios iraníes la desmintieron en un primer momento, hasta que el propio canciller la confirmó ante la prensa occidental.
Una vía estrecha entre amenaza y acuerdo
Ormuz no es un detalle geográfico: es la arteria energética del planeta. Una reapertura condicionada en siete días puede aliviar mercados, pero también convierte cada punto de la lista iraní en un veto. Para el portal, la prioridad es clara: libertad de navegación, fin de ataques a buques civiles y una negociación que no premie el chantaje energético. Sin verificación y sin cese real de agresiones, el calendario de siete días será sólo un titular.