Donald Trump rechazó el plan iraní de alto el fuego de siete días, reapertura del estrecho de Ormuz y desbloqueo de activos. Washington no levantará el bloqueo naval; la Guardia Revolucionaria se prepara para una guerra prolongada y crece el riesgo de nuevos bombardeos tras las midterms.

Donald Trump confirma el rechazo al plan iraní mientras la guerra con Irán entra en su séptimo mes.

Washington / Teherán, 26 de septiembre de 2026 – Ayer Irán ofreció reabrir Ormuz en siete días con un paquete de condiciones. Hoy el escenario cambió: el presidente estadounidense Donald Trump rechazó esa propuesta, lo confirmó ante la prensa y comunicó a Teherán y a mediadores en Qatar que no hay plan para levantar el bloqueo naval a los puertos iraníes. La guerra entre Estados Unidos e Irán entra en su séptimo mes consecutivo.
Qué pedía Teherán y qué respondió Washington
La oferta iraní, presentada por el canciller Abbas Araqchi, contemplaba un alto el fuego regional de siete días, la reapertura del estrecho de Ormuz, la liberación de activos congelados por al menos 12.000 millones de dólares, el levantamiento de sanciones petroleras y el fin del bloqueo naval estadounidense, a cambio de retomar el diálogo nuclear. Trump la calificó de inaceptable. Estados Unidos apuesta a que la presión económica obligue a Irán a negociar en los términos de Washington.
En paralelo, Trump publicó en redes un mapa en el que etiqueta el paso como «Estrecho Trump», un gesto político que endurece el tono cuando el tránsito energético global sigue en el centro del conflicto. Informes indican que Washington evalúa retomar ataques tras las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Pezeshkian, la Guardia y una guerra larga
El presidente iraní Masoud Pezeshkian dijo que Irán no abandonó la mesa de negociación, pero que ya no confía en Estados Unidos tras incumplimientos previos. Pidió retomar la Declaración de Islamabad del 17 de junio, que nunca se aplicó. La Guardia Revolucionaria rechaza fórmulas nuevas y exige volver a elementos del acuerdo de junio, al tiempo que afirma estar lista para una guerra prolongada. Un alto responsable iraní indicó que no habrá flexibilidad sobre el programa nuclear aunque Washington acepte la última oferta.
Ormuz no admite gestos vacíos
Para el portal, la prioridad sigue siendo la libertad de navegación y el fin de amenazas a buques civiles. Un rechazo sin vía diplomática creíble eleva el riesgo de nuevos bombardeos y de otro golpe al precio de la energía. Ni el mapa renombrado ni un plan de siete días sirven si no hay verificación, cese real de agresiones y respeto al derecho internacional. Ormuz es la arteria energética del planeta: cada día de cierre o de amenaza se paga en el bolsillo de las familias.