Los vecinos y comerciantes de Barrio El Parque, en Ingeniero Allan, expresan su malestar y denuncian un abandono por parte de las autoridades municipales. Este año, las calles principales no fueron decoradas con los tradicionales motivos navideños que solían traer color, alegría y un espíritu festivo a la comunidad. Mientras que en años anteriores los postes de luz eran adornados con cintas y luces, hoy predominan el vacío y la oscuridad en una época que debería estar cargada de esperanza y celebración.


La comparación que duele
La situación se vuelve aún más evidente al compararla con la Avenida Luján, el centro comercial más cercano, ubicado en la localidad de Bosques. Allí, las autoridades sí colocaron decoraciones llamativas que transforman las noches bosquenses, generando un ambiente cálido y festivo. La ornamentación no solo eleva el ánimo de los vecinos, sino que también incentiva el consumo en los comercios locales, promoviendo una reactivación económica en plena temporada de fiestas.
En contraposición, en Barrio El Parque, la falta de acción municipal es notable. Solo una cuadra de la calle 1282 —principal arteria del barrio y acceso a Ingeniero Allan— presenta una tímida decoración: postes envueltos en una tela doble verde y roja que, según comentan los vecinos, fue una iniciativa independiente de algún comerciante. Un esfuerzo humilde que, aunque se agradece, no logra contrarrestar el desánimo generalizado.
¿Por qué se descuidó Ingeniero Allan este año?
La pregunta que resuena entre los vecinos es clara: ¿Por qué las autoridades municipales, que año tras año se encargaban de embellecer las calles de Ingeniero Allan, este año brillan por su ausencia? Las decoraciones navideñas no solo cumplen un rol estético; también tienen un impacto social y económico significativo.
La Navidad como oportunidad para el comercio local
Las fiestas de fin de año son una época clave para los comercios de barrio. Gracias al cobro del aguinaldo, muchos vecinos disponen de un mayor poder adquisitivo, lo que representa una oportunidad para el consumo local. Una correcta ambientación navideña no solo genera un clima festivo, sino que también incentiva a las familias a recorrer las calles, visitar los comercios y realizar compras, fortaleciendo así la economía local, que en los últimos años ha sido golpeada por la crisis.
Sin embargo, en Barrio El Parque, el abandono actual desalienta este circuito. La falta de inversión en algo tan simbólico como la decoración navideña no solo afecta el ánimo de los vecinos, sino que también perjudica a los comerciantes, quienes dependen de estas fechas para mejorar sus ventas.
Un reclamo urgente a las autoridades
Los vecinos y comerciantes esperan una respuesta y acción concreta por parte de las autoridades municipales. Ingeniero Allan merece el mismo trato que otras localidades, como Bosques, donde las decoraciones reflejan el espíritu navideño y generan un entorno favorable para todos. La comunidad de Barrio El Parque pide lo justo: que sus calles también brillen en esta Navidad, devolviendo a los vecinos el sentido de pertenencia y celebrando las fiestas como se merecen.
La Navidad aún no llegó a Ingeniero Allan, pero la comunidad no pierde la esperanza de que el reclamo sea escuchado y la situación se revierta. Porque las fiestas no solo son luces y colores, sino también la oportunidad de unirnos, compartir y fortalecer el comercio local.

