La comunidad está conmocionada tras conocerse un aberrante hecho que afectó a varios clubes infantiles: el Club América del Parque, el Club Los Chitas, ambos de Ingeniero Allan, un club de Santa Ana en Florencio Varela, y el Club Cri Tricolores de Villa Elvira, La Plata. La ilusión de los niños y sus familias fue arruinada por una presunta estafa perpetrada por Cristian David Cuenya y su empresa C y D Deportes.


Un fraude que impacta a toda la comunidad
Los clubes afectados habían recaudado aproximadamente 9 millones de pesos entre todos para adquirir los trofeos de sus pequeños deportistas, pero no recibirán nada a cambio. Cada club gestionó de forma independiente los pagos, confiando en la buena fe del vendedor. Sin embargo, tras depositar el dinero, tanto Cristian como su esposa bloquearon a los contactos de los responsables en WhatsApp y redes sociales, dejando sin respuestas a los organizadores.
El Club Cri Tricolores compartió un comunicado dirigido a los padres:
«La comisión del Club Tricolores les informa el nombre y apellido de la persona que nos estafó con los trofeos: Cristian David Cuenya. Su empresa es C y D Deportes. Hasta ahora, nos enteramos que estafó a otros clubes más. El dinero va y viene, pero nosotros perdimos lo que alquilamos para la fiesta: mesas, sillas, escenario, inflables y todos los gastos que una fiesta demanda. Le vamos a iniciar acciones legales, pues es el dinero de todos los socios. Ya iniciamos exposición mediática para exponerlo ante el resto de la sociedad y los clubes de la ciudad. Nos perjudicó económicamente, moralmente y jugó con la ilusión de nuestros niños, que es lo que más nos duele».




Un local fantasma y denuncias en curso
Según las boletas de seña entregadas a los clubes, el domicilio declarado de la empresa era Calle 47 N°33, Villa Elisa. Sin embargo, se descubrió que esta dirección no existe, aumentando la sospecha de un esquema premeditado para defraudar.
Las comisiones de los clubes afectados están trabajando en conjunto para unificar las denuncias y buscan el apoyo de la justicia para recuperar al menos una parte de lo perdido. Este esfuerzo conjunto refleja la determinación de las instituciones por defender los derechos de los niños y las familias que confiaron en ellas.
Los clubes, pilares de la comunidad
El impacto de este hecho va más allá de lo económico. Los clubes deportivos infantiles no solo son espacios de recreación, sino también centros donde se forjan valores, amistad y comunidad. La indignación de los vecinos de Ingeniero Allan, Florencio Varela y Villa Elvira es enorme, ya que este acto no solo afectó a las instituciones, sino también a los niños, quienes se quedaron sin un cierre de año digno y cargado de alegría.
Un llamado a la solidaridad
Aunque los clubes no están solicitando ayuda, cualquier vecino que desee realizar donaciones será bienvenido. Las comisiones están trabajando para adquirir nuevos trofeos y organizar la entrega en nuevas fechas, demostrando su compromiso con los chicos y con la comunidad.
Con los chicos no. La justicia y la comunidad deben unirse para garantizar que actos como este no queden impunes y que los responsables enfrenten las consecuencias de sus acciones.