El Gobierno había apuntado a votar la ley de gastos en la primera semana de noviembre; ahora mira mediados o la tercera semana, después de la visita de León XIV. Si Milei firma, sería su primera prórroga de ordinarias.

Fachada rosa de la Casa Rosada vista desde Plaza de Mayo, con la bandera argentina en el mástil central y el monumento a Belgrano a un costado

La Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo nacional, en Plaza de Mayo. (Diego Delso / Wikimedia Commons, CC BY-SA)

Buenos Aires, 10 de octubre de 2026 – El Gobierno nacional evalúa prorrogar las sesiones ordinarias del Congreso durante diciembre ante el retraso de la agenda legislativa y la demora en la negociación del Presupuesto 2027. La Casa Rosada había proyectado votar la ley de gastos en Diputados en la primera semana de noviembre; ahora trabaja con un tratamiento a mediados o en la tercera semana de ese mes. La decisión todavía no está formalizada: la idea es extender el período ordinario con un decreto presidencial y evitar una convocatoria a sesiones extraordinarias.

Por qué se corrió el calendario

El cambio empezó con el desplazamiento de otros proyectos que el oficialismo pensaba resolver a comienzos de octubre. Discapacidad y Morosidad quedaron para una sesión que La Libertad Avanza prepara para el 21 de octubre, junto con la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional vinculada con Malvinas y, eventualmente, Inviolabilidad de la Propiedad Privada si avanza antes en comisión.

Ese corrimiento impactó de lleno en el Presupuesto. En Balcarce 50 calculan que la votación será después de la visita del papa León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. En el Congreso circula el 17 de noviembre como fecha tentativa, aunque el Gobierno no la da por cerrada.

El Ejecutivo considera difícil terminar la agenda antes del 30 de noviembre, cuando concluye constitucionalmente el período ordinario. Prefiere mantener abierto ese período —y no pasar a un temario extraordinario— porque proyecta llegar a diciembre con varios expedientes en negociación a la vez. El Presupuesto, además, debe completar su recorrido por el Senado una vez que lo apruebe Diputados.

Qué falta negociar

Entre los principales puntos pendientes aparecen las partidas destinadas a Discapacidad, el financiamiento de las universidades nacionales y los pedidos de obras y recursos que acercaron los gobernadores. El secretario de Hacienda, Carlos Guberman, ya recibió planteos de representantes del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y bloques provinciales, que condicionan parte de su respaldo a cambios en esos capítulos.

La Casa Rosada considera que el Presupuesto tiene altas posibilidades de avanzar, pero reconoce que el texto todavía no está suficientemente acordado como para acelerar la votación. En el Gobierno le asignan valor político y financiero: una ley de gastos aprobada funciona como señal de gobernabilidad ante los mercados y los organismos internacionales.

PASO y Malvinas, en la misma agenda

La negociación presupuestaria se cruza con otros expedientes de peso. El oficialismo mantiene abierta la discusión por la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que requiere acuerdos con gobernadores y senadores. La iniciativa sobre Malvinas sigue enfrentando objeciones de distintos bloques por los capítulos de seguridad, defensa y atribuciones del Ejecutivo. En Nación reconocen que la Ley de Malvinas está más trabada que el Presupuesto.

La reforma electoral tiene otra lógica: la Casa Rosada pretende sancionar al menos la suspensión de las primarias antes de cerrar el año, pero admite diferencias con los aliados y apunta a llevar esa votación más cerca del final del período legislativo.

Qué cambiaría si hay prórroga

Si Javier Milei firma la extensión, será la primera vez durante su presidencia que prorrogue las sesiones ordinarias. En 2024 y 2025 dejó finalizar el período regular el 30 de noviembre y, cuando lo consideró necesario, recurrió a convocatorias extraordinarias. Desde que asumió convocó cuatro períodos de extraordinarias y prorrogó en dos oportunidades períodos extraordinarios ya convocados.

La diferencia institucional importa: durante la prórroga de ordinarias, las cámaras conservan la posibilidad de tratar su agenda habitual. En extraordinarias, en cambio, el Poder Ejecutivo define por decreto qué asuntos quedan habilitados. El objetivo del oficialismo es usar diciembre para cerrar el Presupuesto 2027 y avanzar, hasta donde permitan los acuerdos, en la reforma política y el resto de las iniciativas prioritarias.