El gobernador no puede buscar un tercer mandato consecutivo en 2027. El MDF busca un solo candidato interno; la Liga de Intendentes reclama participación. Bianco marca a la primaria como hipótesis principal.

Axel Kicillof, con traje azul oscuro y camisa blanca, de pie con los brazos levantados en la Legislatura bonaerense, entre sillones de cuero

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en el inicio de las sesiones legislativas 2025. (Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires / Wikimedia Commons, CC BY 4.0)

La Plata, 10 de octubre de 2026 – La carrera por la sucesión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires ya ordena los movimientos internos del peronismo. El gobernador no puede buscar un tercer mandato consecutivo en 2027. Mientras sostiene su proyección nacional, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) empezó a instalar nombres para disputar la gobernación y busca seducir al grupo de intendentes que hoy conforman la Liga. La apuesta central de ese sector es que las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) sigan vigentes.

Un solo candidato del MDF

En el entorno del mandatario bonaerense sostienen que el candidato del MDF debe combinar instalación territorial, conocimiento público y capacidad para reunir votos por fuera del núcleo propio. La definición no está prevista para las próximas semanas ni siquiera para este año. El objetivo es que, al momento de las decisiones, haya un solo representante del kicillofismo en una eventual primaria.

Los nombres que aparecen en esa nómina son el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis —quien ya se postuló de manera abierta y pidió PASO—; el exintendente de Avellaneda Jorge Ferraresi; el intendente de La Plata, Julio Alak; el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza; y el ministro de Gobierno, Carlos Bianco.

Espinoza administra el distrito más poblado de la provincia y el miércoles fue reelecto presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM). En su discurso ante los intendentes dijo que «las candidaturas no se pueden definir en una oficina». Ferraresi dejó la intendencia de Avellaneda para ampliar su presencia territorial. Alak conserva el peso de conducir la capital bonaerense. Bianco se sienta en la mesa de mayor confianza del gobernador.

La lógica que promueve el gobernador es evitar que el MDF llegue a una primaria con varios candidatos que se resten votos entre sí. Quien quede mejor ubicado en las mediciones y reúna más acuerdos internos tendría prioridad.

La Liga de Intendentes reclama participar

En paralelo, la Liga de Intendentes Peronistas empezó a construir una identidad propia. Su reclamo es concreto: que el próximo gobernador surja de las administraciones municipales o, al menos, que los intendentes tengan capacidad real para intervenir en la designación.

Hoy la Liga tiene cuatro figuras en la discusión: la intendenta de Moreno, Mariel Fernández —ya manifestó su voluntad de competir por la gobernación—; el jefe comunal de Pilar, Federico Achával; el de Lomas de Zamora, Federico Otermín; y el de Merlo, Gustavo Menéndez. Achával y Otermín mantienen una posición más cauta, aunque sus nombres circulan.

La construcción de la Liga no supone, por ahora, una ruptura con Kicillof. Varios de sus integrantes lo reconocen como una de las principales figuras presidenciables del peronismo. La posibilidad de acompañar una candidatura nacional del mandatario está sobre la mesa, con una condición: que el grupo tenga participación en la definición de la oferta bonaerense.

Por qué importan las PASO

El peronismo bonaerense coincide en que una primaria permitiría reducir la cantidad de aspirantes —hoy más de una decena de nombres— y ordenar la interna. El ministro Bianco expresó que el espacio de Kicillof mantiene como hipótesis principal una primaria para definir candidaturas. También admitió que, si las reglas cambian, deberán analizarse otros mecanismos, entre ellos una elección interna o un acuerdo de unidad.

Cerca de Kicillof sostienen que si las PASO se suspenden en Nación, en la provincia de Buenos Aires se caen automáticamente. Sin PASO, la discusión quedaría reducida a una mesa de dirigentes y a un reparto de candidaturas.

Otros actores en la foto

La Cámpora conserva representación legislativa y estructura territorial. La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, aparece entre las dirigentes con posibilidades de competir por la gobernación, en especial porque no podrá buscar otro mandato municipal en 2027. También persiste la incógnita sobre el rol de Máximo Kirchner en el Partido Justicialista (PJ) bonaerense.

El Frente Renovador de Sergio Massa mantiene vínculos con dirigentes de la Liga y propone evitar una división que debilite al peronismo frente a la oposición: unidad competitiva y aceptación de una PASO si no hay acuerdo.

La disputa ya empezó; el mecanismo para resolverla todavía no está asegurado.