El Senado aprobó durante la madrugada de este viernes la reforma de la Ley de Salud Mental impulsada por el gobierno de Javier Milei. La votación terminó 42 a favor y 21 en contra. Ahora, el proyecto pasa a la Cámara de Diputados.

La presidencia del Senado durante la sesión que se extendió hasta la madrugada del viernes.
Buenos Aires, 30 de octubre de 2026 – La Libertad Avanza consiguió la media sanción con el acompañamiento del PRO, la UCR y otros bloques dialoguistas. Para lograrlo, la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, negoció cambios en el texto con los aliados hasta último momento.
De esta manera, el oficialismo dio un paso clave en una de sus prioridades legislativas. Además, la votación mostró que el Gobierno puede construir mayorías en el Senado cuando abre la negociación con las provincias.
Qué cambia con la reforma de la Ley de Salud Mental
En primer lugar, la reforma de la Ley de Salud Mental amplía los criterios para disponer internaciones involuntarias. Podrán ordenarse ante situaciones de riesgo grave para la vida o la integridad física de una persona o de terceros.
Por otro lado, el texto consensuado fija quiénes evalúan esas internaciones. Deberá intervenir un médico, preferentemente psiquiatra o con formación en salud mental, y un segundo profesional que deberá ser psicólogo. Ambos participarán también en las decisiones sobre el alta de los pacientes.
Asimismo, cuando un solo médico indique una internación por riesgo grave, el plazo para revalidarla con una evaluación interdisciplinaria pasa de 24 a 48 horas.
- Se habilitan las teleconsultas en lugares donde no haya especialistas disponibles.
- Los consumos problemáticos incluyen otras adicciones, como la ludopatía.
- Se mantiene la prohibición de crear manicomios.
- Las internaciones siguen siendo de carácter excepcional.

El financiamiento, la clave de la negociación
El dinero fue el punto que más demoró el acuerdo. Los senadores de las provincias reclamaban que la Nación asumiera obligaciones concretas para no cargar a los gobiernos locales con los nuevos dispositivos de atención.
Por eso, el oficialismo aceptó reforzar la cooperación técnica, económica y financiera de la Nación con las provincias y la Ciudad de Buenos Aires. La nueva redacción permite firmar convenios bilaterales para definir los aportes.
Además, esos recursos se coordinarán en el Consejo Federal de Salud (COFESA). Estarán orientados al personal, a los dispositivos comunitarios y al desarrollo de la telemedicina, entre otras necesidades.
Psicólogos y psiquiatras, «dos miradas necesarias»
El proyecto original daba un papel central a los psiquiatras. Sin embargo, facultades de Psicología y representantes provinciales pidieron preservar los equipos interdisciplinarios, y el oficialismo incorporó ese reclamo.
Durante el cierre del debate, Bullrich rechazó la confrontación entre ambas profesiones. “Son dos miradas o formas de encarar el problema, pero ambas necesarias para encarar los trastornos de personas en una comunidad”, sostuvo.
En la misma línea, el senador libertario Pablo Cervi defendió la iniciativa. “Esta reforma busca saldar una deuda histórica con las personas que atraviesan problemas de salud mental y sus familias, permitiendo intervenir a tiempo y, cuando sea necesario, facilitar internaciones que eviten situaciones de riesgo para los propios pacientes y para terceros”, afirmó.
En cambio, el bloque Convicción Federal presentó un dictamen de minoría. La senadora jujeña Carolina Moisés cuestionó ampliar las internaciones sin asegurar antes la infraestructura y los profesionales. “Coincidimos en la necesidad de la internación obligatoria, sin embargo, si no están los espacios físicos ¿dónde van a internar a los enfermos?”, planteó.
Qué sigue para la reforma de la Ley de Salud Mental
Ahora, la reforma de la Ley de Salud Mental deberá ser tratada en Diputados, donde el oficialismo tendrá que reunir una nueva mayoría para convertirla en ley. Allí también se discutirá cómo se aplicarán los convenios de financiamiento con las provincias.
La sanción llega pocos días después de que la Cámara baja aprobara la reforma de la ley de discapacidad con 237 votos. Por otra parte, la norma vigente, la ley 26.657, ya había sido eje de la cobertura por el Día Mundial de la Salud Mental y las líneas de ayuda disponibles.
En definitiva, el Gobierno logró destrabar un debate que llevaba años y avanzó con una ley que busca dar respuestas más rápidas a las familias que atraviesan situaciones críticas.

