La Policía bonaerense detuvo en Moreno a Lautaro Rodrigo Manzanares (26) y a otros siete sospechosos de una banda dedicada a robar caballos de polo para faenarlos y vender la carne en el mercado ilegal. En los allanamientos hallaron armas de fuego y restos de animales; el dueño de un haras de Pilar reconoció ejemplares suyos.

Restos de animales faenados hallados durante el operativo por abigeato en Moreno.

Moreno / Pilar, 28 de septiembre de 2026 – El caso arrancó con el robo de cuatro caballos de polo del Haras La Fija, en Pilar, propiedad de Jorge Maiquez. Manzanares también tenía pedidos de captura por homicidio agravado, robo agravado y tentativa de homicidio. La carne, según la pesquisa, iba a comercializarse en Villa Trujui.
Ocho aprehendidos, armas y restos de faena
Además de Manzanares cayeron dos mujeres y cinco hombres (uno de nacionalidad paraguaya) en allanamientos en distintas zonas de Moreno. Se secuestraron un rifle de aire comprimido, revólveres calibre 22 y 32, una pistola calibre 22 y una Bersa 9 milímetros con kit Rony, además de restos de faena.
Maiquez reconoció parte de esos restos como de sus caballos —dos machos (bayo y zaino) y dos yeguas (alazana y tordilla)— por el pelaje y una cabeza completa. Los delincuentes habían cortado el alambrado perimetral del centro de polo en la calle El Tobiano.
Un mercado ilegal con riesgo sanitario
En la Argentina está prohibido vender carne equina para consumo humano. Pese a eso, el circuito clandestino mezcla esa carne en chorizos, carne picada y milanesas sin control bromatológico. Pilar y Cañuelas concentran sustracciones; la distribución llega a carnicerías del conurbano.
Intervinieron la DDI (Delegación Departamental de Investigaciones) de San Isidro, la SubDDI de Pilar y el área de Abigeato. La causa está en la UFI N.° 2 (Unidad Funcional de Instrucción N.° 2) de Pilar, a cargo del fiscal Andrés Quintana, con el juez de Garantías Walter Saettone. Manzanares quedará a disposición de la Justicia de Moreno por las órdenes de captura previas.
Delito estructural, no un robo aislado
Damificados de la zona describen arreo de varios animales por noche, rutas conocidas hacia El Morenito (Cuartel V) y frigoríficos clandestinos que tapan el ruido con música fuerte. Un caballo de polo puede valer decenas de miles de dólares en pie; faenado se vende “por dos mangos” como si fuera vacuna. El dato duro del operativo: ocho detenidos, arsenal secuestrado y restos que confirman el destino de los animales robados.