Con más de dos décadas de servicio, Hugo Aguilar hoy está al frente de la Comisaría 6ta de Ingeniero Allan. En esta nota exclusiva, repasamos su historia, su formación y su visión sobre el rol policial en la sociedad.

Desde noviembre de 2024, la seguridad de Ingeniero Allan está a cargo del comisario Hugo Aguilar, un vecino de Florencio Varela con más de 20 años de experiencia en la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Con una visión centrada en el compromiso, la contención y el trabajo en equipo, Aguilar lleva adelante su función con cercanía y firmeza.

Orígenes y formación

Aguilar inició su carrera como suboficial en la Escuela de Suboficiales y Agentes «Agente Rosendo Matías» (hoy Juan Vucetich Sede Coronel Julio S. Dantas). Tras tres años de formación, accedió al curso para oficiales gracias a su desempeño. En 2003, con 31 años, dos hijos y un fuerte sacrificio familiar, egresó como oficial ayudante. Su primer destino fue la DDI (Dirección Departamental de Investigaciones) La Matanza.

Más de 20 años de experiencia en la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

Una carrera forjada en la investigación

Durante una década en la brigada de La Matanza, Aguilar se especializó en delitos complejos: robos de automotores, homicidios, búsquedas de personas y secuestros extorsivos. Participó en operativos de alto riesgo, entre ellos el rescate de un asesor de la Embajada de Brasil. También intervino en casos resonantes, como el de los hermanos dedicados a escenografía televisiva, víctimas de secuestro. Su labor fue reconocida con numerosos beneplácitos solicitados por víctimas y fiscalías.

En el ámbito policial, los beneplácitos son reconocimientos formales otorgados a efectivos por su labor destacada en un procedimiento. Pueden ser solicitados por superiores, por fiscalías, por juzgados o incluso por las propias víctimas. Funcionan como una forma de felicitación oficial dentro del legajo del agente, y tienen valor en su historial profesional, pudiendo influir en evaluaciones de desempeño y ascensos. No son premios económicos ni condecoraciones materiales, pero sí un aval institucional al buen accionar del personal.

Su labor fue reconocida con numerosos beneplácitos solicitados por víctimas y fiscalías.

Diversificación y liderazgo

Luego de especializarse en verificación vehicular y desempeñarse como jefe de calle en distintos municipios, pasó al ámbito de Seguridad. Fue segundo jefe en la comisaría de Villa Elisa, donde en 2018 fue ascendido a subcomisario. Más tarde, asumió funciones en Tolosa y Punta Lara, donde lo designaron comisario durante la pandemia. En su paso por Transradio (Esteban Echeverría), también se desempeñó como jefe de turno y segundo jefe.

Lidera un equipo de trabajo que incluye a personal oriundo del mismo barrio, lo cual fortalece el compromiso y la efectividad en el servicio.

Florencio Varela: un regreso a casa

Vecino del distrito desde hace 40 años, Aguilar volvió a trabajar cerca de su hogar en 2023, primero como jefe de la comisaría 4ta de Bosques, y desde noviembre de 2024, como titular de la seccional 6ta de Ingeniero Allan. Allí lidera un equipo de trabajo que incluye a personal oriundo del mismo barrio, lo cual, según él, fortalece el compromiso y la efectividad en el servicio.

Una visión integral de la función policial

Para Aguilar, ser policía implica mucho más que hacer cumplir la ley. «Somos un poco psicólogos, un poco médicos, y también contención emocional para las víctimas», sostiene. Resalta la importancia del carácter, la templanza, el sacrificio y la disponibilidad permanente. Su frase: «Primero Dios, después la profesión y luego la familia» resume el nivel de entrega que demanda la función.

«Primero Dios, después la profesión y luego la familia»

Compromiso con la comunidad

Aguilar cree en una comisaría de puertas abiertas. Asegura que cualquier vecino puede acercarse y ser recibido. «Si la comunidad no transmite sus necesidades, se hace muy difícil resolverlas», afirma. Aunque reconoce que no todo puede resolverse de inmediato, garantiza trabajar con transparencia, escucha activa y acción constante.

Proyección y legado

Aunque no pierde energía en pensar en ascensos, asegura que siempre está dispuesto a nuevos desafíos. «El desafío me da esa dosis de adrenalina que me motiva a seguir», dice. Y deja claro que su paso por cada dependencia se rige por un principio: «No vengo a ser amigo, pero mucho menos enemigo. Vengo a ser un compañero con función de mando, siempre disponible para ayudar a mi personal».

«Vengo a ser un compañero con función de mando, siempre disponible para ayudar a mi personal«

La historia del comisario Hugo Aguilar está marcada por la vocación, la resiliencia y un fuerte sentido del deber. Su mensaje a la comunidad es claro: «No esperen milagros, pero sí compromiso y trabajo todos los días». Un perfil que enaltece la función policial en tiempos de desafíos.