La Unión Argentina de Rugby presentó ante World Rugby la documentación para que la región sea sede del Mundial 2035, junto con Uruguay, Chile y Brasil. La propuesta incluye ocho estadios argentinos, entre ellos el Monumental, el Kempes y el Gigante de Arroyito. La decisión final se conocerá en noviembre de 2027.

La Copa Webb Ellis, el trofeo del Mundial de rugby, imagen de archivo. (La Gaceta)
Buenos Aires, 5 de octubre de 2026 – El Mundial de rugby nunca se jugó en Sudamérica, y la Argentina quiere que eso cambie. La Unión Argentina de Rugby (UAR), junto con las federaciones de Uruguay, Chile y Brasil, entregó a World Rugby, el organismo que gobierna este deporte en todo el mundo, la documentación técnica para postularse como sede conjunta de la Copa del Mundo de 2035.
Los estadios propuestos
En la Argentina, la candidatura incluye el Monumental y el José Amalfitani, en la Ciudad de Buenos Aires; el Estadio Único Diego Armando Maradona, en La Plata; el Mario Alberto Kempes, en Córdoba; el Estadio Único Madre de Ciudades, en Santiago del Estero; el Padre Martearena, en Salta; el Malvinas Argentinas, en Mendoza, y el Gigante de Arroyito, en Rosario.
Completan la lista el Maracaná, en Río de Janeiro; el Estadio Nacional, en Santiago de Chile, y el Centenario, en Montevideo. Si la región es elegida, los cuatro países recibirán partidos.
Cómo sigue la elección
El proceso prevé visitas técnicas a los estadios, el anuncio de las sedes preferidas en mayo de 2027 y la decisión final del Consejo de World Rugby en noviembre de 2027. Entre las candidaturas rivales figuran Japón y España.
«Tenemos la oportunidad de mostrarle al mundo nuestra pasión por este deporte, nuestra capacidad para organizar grandes eventos y todo lo que nuestros países pueden ofrecer», afirmó el presidente de la UAR, Félix Páez Molina. Para Marcello Calandra, presidente de Sudamérica Rugby, «recibir un Mundial en nuestra región es una deuda pendiente».
Lo que deja un Mundial
La edición de 2023, en Francia, convocó a más de 2,3 millones de espectadores y dejó un superávit récord de 472 millones de libras esterlinas, además de un beneficio económico neto de 871 millones de euros para el país organizador.
Los Pumas jugaron todos los mundiales desde el primero, en 1987, llegaron a tres semifinales y terminaron terceros en 2007.
World Rugby analizará ahora la documentación presentada por las cuatro federaciones antes de definir las sedes preferidas.

