Un laboratorio detectó en las muestras un plastificante en más del doble del límite permitido. Comercios y vendedores online deben destruir el stock y avisar de la medida en sus sitios dentro de las 72 horas hábiles.

Juguete blando tipo «squishy» (imagen ilustrativa: no es un producto de la marca alcanzada por la prohibición; imagen recortada). (WASMP / Wikimedia Commons, CC BY 4.0)
Buenos Aires, 14 de octubre de 2026 – El Gobierno prohibió en todo el país la venta de los juguetes blandos tipo «squishy» o «squeezy» de la marca Pinch Family, importados de China. Son figuras de plástico blando que se aprietan y vuelven a su forma. Un análisis de laboratorio encontró en ellos un plastificante en una cantidad que supera con holgura lo permitido, por lo que se los considera un peligro para la salud.
La medida es la Disposición 804/2026 de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial del Ministerio de Economía, publicada hoy en el Boletín Oficial. Rige desde hoy.
Qué encontraron
El laboratorio de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), acreditado ante el Organismo Argentino de Acreditación (OAA), analizó muestras del producto «Squeezy Pinch Family» y dio un resultado de «no cumplimiento». Detectó bis(2-etilhexil) ftalato, conocido como DEHP, en una concentración superior al 0,2% del peso del material. El máximo admitido en juguetes es 0,1%.
Los ftalatos son sustancias que se usan para dar flexibilidad y duración a algunos plásticos. Según explicó Defensa del Consumidor, el contacto con algunos de ellos puede interferir con el sistema hormonal y, según el tipo y el nivel de exposición, provocar alteraciones en el desarrollo y en la salud reproductiva.
El Ministerio de Salud de la Nación aconsejó evaluar el retiro de todas las variantes y presentaciones de la línea. La norma también señala que estos juguetes, por lo general, se venden sin información ni advertencias en español.
Qué alcanza la prohibición
La prohibición abarca todos los modelos y formatos de la marca Pinch Family de este tipo que no tengan certificados vigentes que acrediten que cumplen los límites de ftalatos fijados por el Ministerio de Salud (Resolución 583/2008) y las normas de seguridad de juguetes vigentes.
Importadores, distribuidores y comercios mayoristas y minoristas deben destruir y desechar el stock de manera segura e inmediata. Quienes vendan por internet tienen 72 horas hábiles para publicar la medida en forma destacada en sus sitios. Las infracciones se sancionan según la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor y el decreto de Lealtad Comercial, sin perjuicio de posibles sanciones penales.
La disposición se comunicó al Ministerio de Salud, a la Subsecretaría de Comercio Exterior, a la ARCA y a todas las direcciones de comercio y defensa del consumidor del país, con las que el Gobierno busca coordinar los controles.
No es la primera medida sobre este tipo de juguete: el 31 de agosto, la Disposición 690/2026 ya había prohibido los squishy con forma de «dumpling» o «gyoza», también por representar un peligro para la salud.

