El oficialismo busca dictamen en Diputados el miércoles 14 y llevar el proyecto al recinto el 21. Suma una comisión de control del Congreso, pero rechaza separar Malvinas de la reforma de seguridad e inteligencia.

Recinto de la Cámara de Diputados de la Nación (foto de archivo, diciembre de 2025). (MinervaAustral / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0)
Buenos Aires, 12 de octubre de 2026 – El proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que el presidente Javier Milei presentó en cadena nacional y que tiene a las islas Malvinas como bandera, entra en una semana clave en la Cámara de Diputados. El Gobierno aceptó hacerle algunos cambios para sumar votos, pero dejó en claro que no lo va a partir en dos: los diputados tendrán que aprobarlo o rechazarlo entero.
El oficialismo quiere firmar el dictamen, es decir, el texto que sale de las comisiones y habilita el debate en el recinto, el miércoles 14 de octubre a las 15, en la cuarta reunión del plenario. Si lo consigue, la idea es llevarlo a votación el miércoles 21.
Qué propone el proyecto
El texto tiene varias partes. La más conocida es un nuevo régimen de castigos para quienes exploten sin permiso argentino recursos naturales de Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y sus aguas. Prevé prisión, multas calculadas en barriles de petróleo e inhabilitaciones. Las personas y empresas sancionadas podrían quedar impedidas de trabajar en la Argentina, de contratar con el Estado o de recibir beneficios fiscales.
La secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, María Ibarzabal Murphy, explicó en Diputados que la idea no es una prohibición total, sino una multa seguida de un régimen para que esas inversiones puedan pasar a otros recursos dentro del territorio nacional. Unión por la Patria denunció que «el Gobierno quiere abrirles las puertas de Vaca Muerta a esas empresas».
El proyecto también crea un Sistema de Seguridad Nacional con un Consejo de Seguridad Nacional que depende directamente del Presidente y que concentra decisiones de Defensa, Inteligencia y Cancillería. Además, cambia la Ley de Defensa Nacional para que las Fuerzas Armadas puedan actuar ante nuevas amenazas externas, y fija penas de hasta 12 años de prisión para quienes «financien o coordinen campañas de desinformación masiva destinadas a manipular la opinión pública». También prohíbe el financiamiento y el asesoramiento extranjero en las campañas políticas.
Qué cambios aceptó el Gobierno
Para conseguir el respaldo de sus aliados, el Poder Ejecutivo aceptó retocar sobre todo el capítulo que modifica la Ley de Seguridad Interior. «Estos temas de seguridad nacional deben tener la coordinación de los tres poderes. Estamos analizando incorporar la creación de una comisión Bicameral de seguimiento del Consejo de Seguridad nacional», dijo Ibarzabal Murphy. Una comisión bicameral es un grupo de diputados y senadores que controla a un organismo del Estado.
Lo que no aceptó es dividir el proyecto, como piden el peronismo y parte de la oposición dialoguista, que quieren votar por un lado el régimen sobre Malvinas y por otro la reforma de Defensa, Seguridad e Inteligencia.
Cómo están los bloques
Para el dictamen de mayoría, La Libertad Avanza necesita a sus aliados del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y Adelante Buenos Aires. Provincias Unidas, el interbloque de 18 diputados que encabeza la santafesina Gisela Scaglia, adelantó que no tendrá una postura única y presentará un dictamen propio en minoría. Argentina Federal también pidió separar los temas.
Desde Unión por la Patria, el diputado y excanciller Jorge Taiana sostuvo: «Detrás del proyecto de Milei está la creación del Consejo de Seguridad para alinearse con (Donald) Trump y avanzar con los pedidos del ‘Escudo de las Américas’». La diputada libertaria Silvana Giudici le respondió: «Dejen de apropiarse de las banderas que son causas nacionales. La defensa de la soberanía en las Malvinas es de todos los argentinos».
Las reuniones anteriores fueron tensas: el primer plenario terminó antes de tiempo después de un cruce entre Juan Grabois (Unión por la Patria) y diputados oficialistas, y de los insultos de Grabois a la presidenta de la comisión de Relaciones Exteriores, Juliana Santillán. El plenario reúne a las comisiones de Defensa Nacional, que preside Carlos Zapata; Legislación Penal, a cargo de Laura Rodríguez Machado; y Relaciones Exteriores y Culto.

