Dos hechos violentos en pocos días encendieron la alarma vecinal. Cuatro jóvenes, tres de ellos menores de edad, fueron detenidos tras intentar robar motos armados y con réplicas.

Berazategui, 23 de enero de 2026 – La calle vuelve a ser escenario de la inseguridad protagonizada por adolescentes. En menos de cuatro días, la policía frustró dos robos violentos en distintos puntos del distrito. El saldo: cuatro detenidos, armas secuestradas y una preocupación vecinal que no para de crecer.

Frenados por un policía de franco

El primer episodio ocurrió el 19 de enero en el cruce de Avenida Otto Bemberg y calle 142. Dos delincuentes interceptaron a una víctima para robarle la moto. Para amedrentarlo, utilizaron un arma de fuego. La suerte del vecino cambió gracias a un testigo inesperado. Un efectivo policial, que estaba de franco, presenció el asalto. El oficial inició un seguimiento y logró interceptarlos. Fueron identificados como Joaquín L. (17) y Ramiro G. (17). Ambos quedaron a disposición de la justicia juvenil por tentativa de robo agravado.

La banda de las motos y la réplica

Días después, el Comando de Patrullas detectó un ataque «piraña» en las calles 359 y 305. Tres motocicletas con dos ocupantes cada una rodearon a un vecino. Al ver la patrulla, se desató la fuga. La persecución táctica terminó en 302 y 356. Allí, los móviles bloquearon el paso de una Motomel Skua 200. Los oficiales redujeron a Bruno A. (17) y a Uriel R. (18). Al revisar al mayor de edad, encontraron una sorpresa. Llevaba oculta entre su ropa una réplica de arma de fuego.


Justicia y preocupación

Todos fueron trasladados a la Comisaría 2ª de Ranelagh. Interviene el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Quilmes. Los vecinos de Ranelagh y alrededores exigen respuestas. La reiteración de robos con menores armados mantiene al barrio en alerta permanente.


La policía actuó rápido y sacó a cuatro delincuentes de la calle. Sin embargo, que tres de ellos sean menores de 17 años reabre el debate sobre el futuro de una juventud que elige el delito como forma de vida.

Sebastian Lopez, columnista local.