El lector de patentes detectó un Ford Fiesta con pedido de secuestro. La policía armó un cerrojo en Ruta 53 y se llevó una sorpresa: llevaban ladrillos de marihuana y cocaína lista para vender.

Florencio Varela, 24 de enero de 2026 – La tecnología y la rapidez policial se combinaron para frenar un delivery de drogas. Lo que empezó como una alerta por un auto robado, terminó con el secuestro de medio kilo de marihuana y cocaína fraccionada. Tres personas quedaron tras las rejas.

El ojo que todo lo ve

El operativo comenzó con un aviso del Anillo Digital. Las cámaras lectoras de patentes detectaron un Ford Fiesta (dominio FUJ-424) circulando por Hudson y Luján. El sistema arrojó una alerta roja inmediata: el vehículo tenía pedido de secuestro activo por hurto desde la Navidad de 2019, solicitado por la justicia porteña. Personal del GPM de Florencio Varela recibió el aviso y montó un operativo cerrojo para cortarles el paso. La interceptación fue exitosa en la intersección de Ruta 53 e Inmigrantes. Allí detuvieron la marcha del rodado.

Narcomenudeo sobre ruedas

Al volante iba O. Garcilazo (62). En el asiento trasero viajaban Yennifer S. (28) y Carla W.. Ante la presencia de testigos, los oficiales requisaron el auto. La sorpresa estaba escondida debajo del asiento del conductor. Encontraron dos «ladrillos» de marihuana compactada. También hallaron un envoltorio insólito: un preservativo relleno con 9 piedras de cocaína. Además, había otra bolsa con 14 piedras más de la misma droga y $254.900 pesos en efectivo en el panel de la puerta.

Alerta
La droga incautada y el dinero hallado en la puerta del conductor del Ford Fiesta interceptado en Ruta 53.

Baúl con sorpresas y calabozo

El registro no terminó ahí. En el baúl encontraron una patente suelta (BWX-487) perteneciente a otro vehículo, un VW Polo. En la comisaría, el pesaje oficial confirmó la magnitud del transporte. Eran 619 gramos de marihuana y 234 gramos de cocaína de máxima pureza. La justicia no dudó. El Dr. Balli (UFI de Estupefacientes) dispuso la aprehensión de los tres por tenencia con fines de comercialización. Por su parte, el Dr. Somaini (UFI N° 2) imputó al conductor, Garcilazo, por «encubrimiento agravado» al manejar un auto robado.


Creyeron que podían circular impunes con un auto robado hace años y cargados de droga. Pero el Anillo Digital no perdona. Ahora, Garcilazo y sus acompañantes cambiaron el viaje en auto por una celda en la comisaría.

Sebastian Lopez, columnista local.