Tras el reciente incendio en barrio La Carolina, provocado por un descuido, es importante recordar los riesgos del monóxido de carbono, un gas tóxico que puede poner en riesgo la vida familiar sin que nadie lo note.

Días atrás, un incendio alarmó a los vecinos de barrio La Carolina. Aunque solo se lamentaron daños materiales, el hecho sirve como recordatorio para reflexionar sobre los peligros invisibles que habitan nuestros hogares, como el monóxido de carbono (CO), un gas sin color, sin olor, y altamente tóxico. Desde el portal, compartimos información clave para prevenir intoxicaciones y proteger a nuestras familias.

El monóxido de carbono se genera cuando se queman combustibles como gas, leña, carbón, querosén o nafta, pero la combustión es incompleta. La intoxicación puede ser mortal y ocurre especialmente en épocas de frío, cuando se usan estufas o calefactores sin ventilación adecuada.

¿Cuáles son los síntomas?

Dolor de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia, confusión y hasta desmayos pueden ser señales de intoxicación. Si varias personas en un mismo ambiente presentan síntomas similares, hay que ventilar inmediatamente y consultar al 911 o acudir a la guardia médica más cercana.

4 errores comunes que pueden ser letales:
  1. Dormir con estufas a gas prendidas sin ventilación.

  2. Usar braseros o cocinas como sistema de calefacción.

  3. Taponar rejillas o salidas de aire por frío.

  4. No hacer revisar los artefactos a gas periódicamente.


¿Cómo prevenir?

  • Ventilar todos los ambientes al menos 10 minutos al día.

  • Instalar rejillas de ventilación permanente.

  • Hacer revisar anualmente los artefactos a gas por un gasista matriculado.

  • Nunca dormir con el calefactor prendido sin buena circulación de aire.

  • Prestar atención al color de la llama: debe ser azul, no amarilla o anaranjada.

Ventilar todos los ambientes al menos 10 minutos al día

Desde el portal ingenierojuanallan.ar reforzamos el compromiso con la seguridad familiar y comunitaria. Te invitamos a compartir esta información con tus vecinos y revisar las instalaciones de tu casa. Un gesto simple puede evitar una tragedia.