Los dos economistas estadounidenses construyeron modelos que hoy usan bancos centrales y gobiernos para suavizar las subas y bajas de la economía. Compartirán 12 millones de coronas suecas.

Sede de la Real Academia Sueca de Ciencias, en Estocolmo, que entrega el Nobel de Economía (foto de archivo, 2022). (I99pema / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0)
Estocolmo, 12 de octubre de 2026 – Los economistas estadounidenses Robert E. Hall y Michael Woodford ganaron este lunes el Premio Nobel de Economía 2026. Los premiaron por haber creado modelos que ayudan a los gobiernos y a los bancos centrales a decidir cuándo y cómo actuar para que la economía no se dispare ni se hunda: para que las subas y las bajas sean más suaves.
El anuncio lo hizo la Real Academia Sueca de Ciencias, que eligió a los dos «por los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica». Fue el último de los premios Nobel de este año.
Qué descubrieron, en palabras simples
Durante décadas, para combatir una recesión los gobiernos bajaban las tasas de interés o gastaban más, y para enfriar una economía recalentada hacían lo contrario. Pero en la década de 1970, con las crisis del petróleo, esas recetas dejaron de funcionar: no bajaba el desempleo y la inflación se descontrolaba. Muchos llegaron a pensar que era mejor que el Estado no interviniera.
Hall y Woodford mostraron que los modelos se podían rehacer desde abajo. En lugar de mirar solo los grandes números, como la inflación, la producción o el consumo, los armaron a partir de cómo deciden las familias y las empresas. Una idea central es que la gente mira hacia adelante cuando decide cuánto ahorrar o qué precio poner. Por eso, cuando un gobierno o un banco central anuncia con claridad lo que va a hacer, puede influir en esas expectativas y llevar la economía en la dirección buscada.
«El trabajo de los galardonados nos ha dado una base teórica estable para los modelos que hoy usan los bancos centrales y los gobiernos de todo el mundo. Con ellos estamos mejor preparados para enfrentar shocks en la economía, como las crisis de energía o los cambios bruscos en lo que consumen los hogares», dijo John Hassler, presidente del comité que otorga el premio.
Quiénes son
Robert E. Hall nació en 1943 en Palo Alto, California. Se doctoró en 1967 en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y es profesor en la Universidad de Stanford.
Michael Woodford nació en 1955 en Chicopee, Massachusetts. Se doctoró en 1983 también en el MIT y es profesor en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Su trabajo une la microeconomía, que estudia a las personas y las empresas, con la macroeconomía, que mira el país entero, y explica cómo los precios que tardan en ajustarse y las decisiones de cada empresa afectan la producción y el empleo.
El premio
Los dos compartirán en partes iguales 12 millones de coronas suecas, alrededor de 1,2 millones de dólares, además de un diploma y una medalla de oro. La ceremonia de entrega será el 10 de diciembre en Estocolmo, el día del aniversario de la muerte de Alfred Nobel. El nombre oficial del galardón es Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel.
La mirada desde la Argentina
En una entrevista radial, el presidente Javier Milei elogió parte del trabajo de Woodford, en especial el que analiza la relación entre la política fiscal, la emisión de dinero y el nivel de precios. Dijo que esas ideas inspiraron medidas de su gestión para ordenar el balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA) antes de la salida del cepo cambiario. Consultado sobre las versiones que lo mencionaban como posible candidato al Nobel, respondió: «Yo creo que no lo merezco. Al menos no hoy».

