Cristian Pereyra (39) daba clases en escuelas técnicas y manejaba los fines de semana para llegar a fin de mes. Fue ejecutado de tres balazos en la Autopista Presidente Perón. El único detenido es un efectivo de la Bonaerense que, tras el crimen, se fue a trabajar.

Virrey del Pino, 16 de marzo de 2026 – La inseguridad y la violencia institucional se cobraron la vida de un trabajador en La Matanza, en un caso que genera profunda indignación. Cristian Eduardo Pereyra, un profesor de 39 años que manejaba para una aplicación de viajes durante sus francos, fue asesinado a sangre fría. El dolor de su familia se transformó en furia al conocerse la identidad del asesino: el pasajero que le disparó para robarle es un agente activo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

El esfuerzo que costó una vida

Cristian era un hombre querido y de trabajo. Se desempeñaba como profesor en las escuelas técnicas N° 8 y N° 10 de La Matanza, era fanático de la banda de rock Catupecu Machu y su mayor debilidad era su pequeña hija de 3 años.

Como a la mayoría de los docentes bonaerenses, el sueldo no le alcanzaba para llegar a fin de mes. Por eso, los fines de semana se subía a su Chevrolet Corsa verde oscuro y salía a manejar como chofer para la aplicación DiDi. El sábado a la noche, ese esfuerzo le costó la vida.

El crimen ocurrió sobre la Autopista Presidente Perón, a la altura del barrio San Javier, en Virrey del Pino. Allí, Cristian fue asesinado de tres balazos en el marco de un violento intento de robo.

El asesino de uniforme

Tras el crimen, la investigación avanzó rápido bajo las directivas del fiscal Adrián Arribas, titular de la Unidad Temática de Homicidios de La Matanza. La sorpresa de los investigadores fue mayúscula al identificar y detener al pasajero homicida: se trata de un efectivo en actividad perteneciente a la UTOI (Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas) de la Policía Bonaerense, otro empleado provincial que percibe migajas de sueldo.

El detalle más escalofriante que maneja la fiscalía es que, luego de acribillar al docente en la autopista, el policía abandonó la escena y se presentó a cumplir su turno de trabajo con total frialdad.

«Los policías se van a cubrir entre ellos»

La familia de Cristian quedó destrozada, pero rápidamente transformó el dolor en un desesperado pedido de justicia a través de las redes sociales, temiendo que la fuerza policial intente proteger al homicida.

Victoria, una de sus hermanas, clamó por justicia de forma pública, mientras que Anahí fue tajante con su denuncia: «A mi hermano lo mató un policía que fue su pasajero. Lo mató y se fue a trabajar. Los policías se van a cubrir entre ellos. Mi hermano hacía su extra en DiDi, el policía robando y matando».


El caso de Cristian deja a una nena de 3 años sin su papá y a una comunidad educativa de luto. Mientras el efectivo de la UTOI permanece tras las rejas, la familia exige que caiga todo el peso de la ley y que el uniforme no se convierta en un escudo de impunidad.

Sebastian Lopez, columnista local.