Lula ganó el balotaje en Brasil y gobernará por cuarta vez. El presidente se impuso este domingo a Flávio Bolsonaro por más de 4,4 millones de votos y concretó una remontada inédita en la historia electoral del país vecino.

Simpatizantes de Lula da Silva festejan en San Pablo al conocerse los resultados del balotaje, este domingo 25 de octubre. (AP Photo/Natacha Pisarenko)
Brasilia, 25 de octubre de 2026 – Con el 99,99% de las secciones electorales escrutadas (499.246 de 499.248), el Tribunal Superior Electoral (TSE) le otorgó a Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), el 51,79% de los votos válidos: 64.255.891 sufragios. Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), sumó el 48,21%, con 59.825.984 votos. La diferencia final fue de 4.429.907 votos.
El sistema del TSE marcó la elección como matemáticamente definida a las 21.08, cuando ya se había contado el 97% de las urnas. A esa hora, Lula tenía el 51,74% y Bolsonaro, el 48,26%.
Lula ganó el balotaje con una remontada histórica
El dato que hace única esta elección es la remontada. En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había terminado adelante con el 47% de los votos válidos contra el 45% de Lula. Nunca antes en Brasil un candidato que perdió la primera vuelta había dado vuelta el resultado en el balotaje.
Las encuestas de la última semana anticipaban una definición muy ajustada. Así lo reflejaron los sondeos y el cierre de campaña de Lula y Flávio Bolsonaro en empate técnico, después de un debate televisivo con fuerte tono de campaña.
Con este triunfo, Lula se convierte en el primer presidente de la historia de Brasil elegido cuatro veces por el voto popular. Ya había ganado en 2002, en 2006 y en 2022. Además, cumplirá 81 años este martes 27, por lo que será el presidente electo de mayor edad del país. Su nuevo mandato comenzará el 5 de enero de 2027, junto con Geraldo Alckmin, que seguirá como vicepresidente.
Lula ganó el balotaje en una jornada con más horas para votar
La participación llegó al 80,78% del padrón y la abstención bajó al 19,22%, frente al 21,08% de la primera vuelta. Sobre 158,7 millones de electores habilitados, votaron más de 128 millones de brasileños.
La jornada tuvo un final atípico. A pedido de ambos candidatos, el juez del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin extendió dos horas el horario de votación en todo el país. La campaña de Lula había denunciado recortes en el transporte público, y la de Bolsonaro, lluvias intensas en algunos estados.

Qué dijo Lula al votar
Lula votó a las 10 en una escuela de São Bernardo do Campo, en el cordón industrial de San Pablo donde empezó su carrera como dirigente metalúrgico. Lo acompañaron la primera dama, Janja; Alckmin y los exministros Fernando Haddad, Marina Silva y Simone Tebet.
«Participé en la campaña de las Diretas y, de 1989 para acá, participé en todas las campañas presidenciales. Sinceramente, nunca vi nada igual a lo que vi en esta segunda vuelta», dijo el mandatario, según recogió la Agência Brasil.
Después de votar, fue más allá: «Si gano estas elecciones, se lo deberé solo al pueblo brasileño, que fue efectivamente un ejército de la democracia». Y cerró con una frase que hoy suena a anticipo: «La suerte está echada. Que Dios bendiga a los electores brasileños».
Por la noche, ya confirmado que Lula ganó el balotaje, el presidente festejó junto a aliados y simpatizantes en San Pablo, donde miles de personas salieron a celebrar.
Lo que dijo Lula
Una vez confirmado que Lula ganó el balotaje, el presidente habló en San Pablo y resumió su trayectoria con una frase: nunca ganó una elección en primera vuelta, pero nunca perdió una segunda vuelta, según recogió UOL. «Esta elección fue una derrota del negacionismo y de la mentira», afirmó en su primer mensaje como presidente reelecto, de acuerdo con CNN Brasil.
También habló de cómo piensa gobernar: «No voy a decir la palabra unidad nacional, porque esa palabra no siempre cabe en este país, pero quiero que sepan: si depende de mí, este país solo tiene que ser civilizado. Este país tiene una Constitución. Nadie está obligado a que le guste el presidente electo, pero fue elegido para gobernar para todos».
Lula apuntó además contra las grandes empresas tecnológicas: «Fue una elección en la que tuvimos que vencer la intromisión de afuera hacia adentro, por medio de las plataformas digitales, que vamos a tener que regular». Entre sus promesas, repitió más inversión para el tratamiento del cáncer en el sistema público de salud, una inteligencia artificial nacional y la ampliación de las universidades públicas.
La respuesta de Flávio Bolsonaro
Flávio Bolsonaro no reconoció que Lula ganó el balotaje. Desde Brasilia, el senador cuestionó la decisión del juez Zanin de extender dos horas la votación y anunció que irá a la Justicia: «Es imposible, es imposible reconocer el resultado de las elecciones en el contexto en que pasaron las cosas. Vamos a usar a nuestro equipo jurídico, vamos a pedir la anulación de estas elecciones», dijo, según el portal g1.
«Hubo una ruptura total de la igualdad entre los brasileños de distintas ciudades, de diferentes estados. Nunca voy a saber cuántos votos podría haber tenido en los estados donde las urnas no se reabrieron», agregó. Sin embargo, durante la tarde su propia campaña había pedido extender el horario de votación en municipios de Minas Gerais, Rio Grande do Sul, Paraná, San Pablo y Santa Catarina.
Del otro lado, el presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, aseguró tener «absoluta seguridad de todo el proceso electoral». Los presidentes de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, y del Senado, Davi Alcolumbre, reconocieron el triunfo de Lula y pidieron reconciliar a un país dividido.
Las reacciones de la región
Los primeros saludos llegaron desde los países vecinos. El presidente de Paraguay, Santiago Peña, socio del Mercosur, saludó al pueblo brasileño y destacó que Paraguay y Brasil comparten «una agenda común de integración y desarrollo».
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó que ambos son «países vecinos y hermanos» y prometió «seguir trabajando juntos». El panameño José Raúl Mulino también felicitó «al pueblo brasileño por esta jornada democrática».
También saludaron al presidente reelecto la mexicana Claudia Sheinbaum («Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil») y el uruguayo Yamandú Orsi, socio del Mercosur, que contó que habló por teléfono con Lula y lo felicitó «por la victoria y por la fiesta democrática que representa un proceso electoral».
La reacción argentina
En la Argentina, el presidente Javier Milei siguió la jornada desde la Quinta de Olivos. Durante la tarde, en la Cancillería y en distintas áreas del Ejecutivo primó la cautela: «Hay que esperar», repetían a la espera de los números oficiales.
Ya con el resultado puesto, en la Casa Rosada admitieron que «no era el resultado que esperábamos», según Clarín. Hasta el cierre de esta edición, el Presidente no se había pronunciado y no se descartaba un mensaje de la Oficina del Presidente. En el Gobierno también rescataron una lectura hacia adelante, según La Nación: el triunfo de un oficialismo en Brasil muestra que la tendencia regional de derrotas de los gobiernos no es una regla, algo que proyectan hacia las elecciones argentinas de 2027.
Qué significa para la Argentina que Lula ganó el balotaje
Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y el motor del Mercosur. En septiembre fue el principal comprador de productos argentinos, con compras por US$1.206 millones, según el último informe de intercambio comercial del INDEC.
Que Lula ganó el balotaje significa continuidad en Brasilia, y eso le da previsibilidad a la agenda económica entre ambos países: el comercio automotor, la energía, los alimentos y la integración regional seguirán sobre la mesa en los próximos cuatro años.
Puertas adentro, Lula tendrá desafíos fuertes. Deberá negociar con un Congreso donde la oposición tiene mucho peso y ordenar las cuentas públicas, después de ampliar beneficios sociales durante la campaña.

