Caminaba de madrugada con un arma en la mano hacia la estación. El Centro de Monitoreo alertó a los patrulleros y lo interceptaron. Al identificarlo, descubrieron que era un efectivo de la fuerza porteña.

Juan María Gutiérrez, Berazategui – Una caminata nocturna con un arma visible encendió todas las alarmas en el Centro de Monitoreo. La policía local desplegó un operativo cerrojo pensando que se trataba de un delincuente en potencia, pero el sospechoso terminó sacando una credencial inesperada: era un colega de otra jurisdicción.

Alerta en la madrugada

El reloj marcaba las 03:18 horas de este martes. En las pantallas del Centro de Monitoreo, una operadora detectó un movimiento extraño en la intersección de las calles 413 y 455. Un hombre caminaba en dirección a la estación ferroviaria de J. M. Gutiérrez. Lo preocupante no era la hora, sino lo que llevaba en la mano: un objeto que aparentaba ser un arma de fuego. Ante la amenaza visual, el operador policial dio aviso inmediato a los móviles de la zona. Se activó el protocolo de seguridad.


Operativo cerrojo

Rápidamente, unidades de la Comisaría 3ª y del Destacamento Pereyra convergieron en el lugar. Fue el personal del móvil N°52, a cargo de un agente y una oficial, quien logró visualizar al sujeto en la zona de calles 455 y 414. Los efectivos procedieron a interceptarlo y reducirlo en plena vía pública, asegurando la situación.

La credencial inesperada

El hombre fue trasladado a la Comisaría 3ª junto a un testigo para las actuaciones legales. Fue allí donde la historia dio un giro. El aprehendido se identificó como integrante de una fuerza de seguridad. Específicamente, declaró prestar servicios para la Policía de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Hasta el momento, no trascendieron los motivos por los cuales caminaba con el arma en la mano ni el tipo de armamento específico. La justicia investiga su situación procesal y las circunstancias de este extraño episodio.


Lo que parecía un operativo contra la inseguridad terminó en una situación confusa entre fuerzas. El sistema de monitoreo funcionó y detectó la amenaza perfectamente, aunque esta vez el «sospechoso» llevaba placa y uniforme en otro distrito. ¿Raro, no?

Sebastian Lopez, columnista local.