
Un intento de asalto a punta de pistola sacudió este miércoles a plena luz del día la sucursal del Banco Galicia de Lomas del Mirador, en el partido de La Matanza. Tres delincuentes irrumpieron en el sector de cajeros automáticos, se escucharon varios disparos y los propios clientes redujeron a uno de los asaltantes hasta la llegada de la Policía. No hubo heridos. Los otros dos cómplices escaparon.

Qué pasó en el lobby de cajeros del Banco Galicia
El hecho ocurrió cerca del mediodía, en la zona comercial de la avenida San Martín, en Lomas del Mirador. Según la reconstrucción policial, tres delincuentes llegaron en una camioneta y siguieron a un hombre de 52 años que ingresaba a depositar dinero en la sucursal del Banco Galicia.
Uno de los ladrones bajó e ingresó al recinto de cajeros, mientras los otros dos permanecían afuera como apoyo. El hombre que iba a depositar dinero se resistió y comenzó un forcejeo con el asaltante. En medio de la lucha, el delincuente sacó un arma y efectuó varios disparos.
Testigos hablaron de entre dos y cinco detonaciones. Otros clientes intervinieron de inmediato, lograron desarmarlo y lo retuvieron en el piso del lobby hasta que llegó la Policía. Una mujer lo pateó cuando ya estaba reducido y un hombre mayor se acercó para ayudar a contenerlo. Los dos cómplices escaparon antes del arribo de los efectivos.
Detenido, arma y prófugos
El aprehendido fue identificado como O.M.M., de 42 años. Quedó acusado de intentar robarle al hombre de 52 años que se disponía a realizar un depósito. Los clientes lo mantuvieron inmovilizado hasta la llegada de los efectivos.
Efectivos de la Comisaría 4ª de Lomas del Mirador secuestraron una pistola calibre .380. Los otros dos integrantes de la banda huyeron y los investigadores analizan si una Volkswagen T-Cross estuvo vinculada a la fuga.
La causa quedó caratulada provisoriamente como tentativa de robo agravado a banco y está a cargo del fiscal Matías Nahuel Marando, de la UFIJ 12 de La Matanza. Se analizan las cámaras de la sucursal y de la zona para identificar a los prófugos.
La bronca de vecinos y comerciantes
Comerciantes de la cuadra cerraron las persianas al oír los tiros. Un empleado contó que en la zona “roban bastante seguido” a quienes estacionan para ir al banco o al kiosco. La madre de uno de los hombres que participó del forcejeo relató que escuchó “como cuatro o cinco tiros” y que, cuando bajó, su hijo ya había ayudado a reducir al sospechoso.
El episodio resume una secuencia cada vez más frecuente en el conurbano: delincuentes armados a plena luz del día, vecinos que reaccionan porque sienten que la respuesta estatal llega tarde y una comunidad agotada. Otros casos recientes de inseguridad en el conurbano y violencia armada también reflejan esa preocupación.
Mientras la Justicia busca a los dos prófugos, el mensaje de este mediodía en Lomas del Mirador es claro: sin presencia efectiva y disuasión real, la seguridad cotidiana en el conurbano no puede depender del valor —y del riesgo— de quienes están del otro lado del mostrador.
— Editor General