Una vecina de Florencio Varela, Florencia, denunció ante el programa de streaming Política del Sur que su gato murió en el Centro Veterinario Municipal cuando lo había llevado a una castración programada. Tras una publicación a modo de escrache, usuarios de redes empezaron a llamar al lugar “la veterinaria de la muerte”. El relato se conoció el 13 de octubre, en una emisión en vivo de ese medio.

El centro está en la avenida Hudson y calle 1356, a metros del Museo Provincial Guillermo E. Hudson. Directorios locales lo ubican en Villa San Luis; un parte municipal lo citó también en La Carolina 7. Atiende castraciones y consultas con turno previo.

Qué relató la denunciante

Según Florencia, el animal falleció después de que le aplicaran anestesia y antes de que empezara la cirugía. Sostuvo que el personal no lo habría pesado antes de anestesiarlo. De acuerdo con su testimonio, el gato estaba muy nervioso cuando le aplicaron una inyección en el cuello y sufrió un infarto. “Lo anestesió un hombre que no lo pesó y ni siquiera lo miró”, dijo al medio. Agregó que el resto de los gatos habrían sido anestesiados por otra persona.

Según la denuncia, los profesionales le habrían dicho que el gato “no aguantó la anestesia” y que su peso no era el adecuado porque estaba flaco. Ella consideró esas explicaciones contradictorias, porque —aseguró— antes le habían señalado que el animal era grande y gordo. También afirmó que estaba saludable y apto para la castración.

En protocolos veterinarios, el peso el mismo día de la cirugía es un dato habitual para calcular las dosis de anestesia: guías técnicas indican que se debe pesar al paciente ese día y anotarlo en la ficha. Eso no prueba por sí solo una mala praxis; solo aporta contexto a lo que cuestiona la dueña.

Hasta el cierre de esta nota no se conoció una respuesta pública del Municipio de Florencio Varela sobre este caso. Tampoco consta en las fuentes consultadas si la mujer formalizó una denuncia policial o judicial, más allá de su relato mediático y de la difusión en redes. Este portal no concluye negligencia: se trata de una denuncia unilateral, pendiente de investigación.

En el distrito, el cuidado de las mascotas es un tema sensible, como se vio con Néstor, el perro de la carnicería en Ingeniero Allan, y con la jornada de salud animal en El Parque.