Una mujer de Los Hornos engañó a 50 personas. Les hacía hacer ejercicios militares en el Parque San Martín prometiendo puestos en la cárcel. La estafadora había estado presa por drogas.

La Plata, 16 de febrero de 2026 – La escena parecía sacada de una película, pero ocurría a la vista de todos en el Parque San Martín. Un grupo de personas hacía lagartijas y corría bajo los gritos de una supuesta autoridad penitenciaria. Sin embargo, todo era una puesta en escena: la mujer era una estafadora que prometía ingresos al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) a cambio de dinero.

«Camaradas 2026»
La acusada, domiciliada en Los Hornos, había montado una estructura casi perfecta para el engaño. Creó un grupo de aspirantes denominado «Camaradas 2026», que llegó a tener unos 50 inscriptos.
La instrucción física se realizaba en el parque de las calles 27 y 53. Allí, secundada por dos supuestos entrenadores (uno de Barrio Aeropuerto y otro de Ensenada), sometía a las víctimas a pruebas de resistencia.
«¡Así quieren entrar al Servicio!», les gritaba mientras los hacía correr de un lado a otro. La gente, creyendo en su autoridad, obedecía sin saber que estaban siendo víctimas de un delito.
El negocio de la ilusión
El modus operandi no solo incluía el maltrato físico disfrazado de entrenamiento. La mujer les exigía dinero bajo diversos conceptos: compra de uniformes, gastos administrativos y «tasas de ingreso».
En los audios incorporados a la causa, se jactaba de tener influencias directas con la cúpula del SPB, mencionando falsamente ser jefa de las Unidades 9 y 60. «Ustedes entran como acomodados», les aseguraba para justificar los pagos. Incluso, si alguien quería abandonar el «curso», le cobraba para darle de baja la postulación.


De presa a «Jefa»
Lo insólito del caso es que la mujer conocía bien el sistema carcelario, pero no como funcionaria. Según fuentes de la investigación, había estado alojada en la Unidad 33 de Los Hornos, pero como detenida por una causa de drogas.
La farsa terminó gracias a un testigo protegido que aportó datos claves. El fiscal Martín Almirón ordenó un operativo y la policía la capturó infraganti en una plaza de la ciudad mientras seguía con su rol.
El fiscal Almirón investiga ahora si la mujer comprende la criminalidad de sus actos o padece alguna patología psiquiátrica. Por el momento, la estafadora quedó imputada por «usurpación de títulos y honores», mientras 50 vecinos digieren la bronca de haber pagado por un trabajo que nunca existió.
