El INDEC publicó los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), revelando un repunte tras meses de estancamiento. El agro y la minería lideran la suba, mientras que el consumo muestra los primeros signos de alivio.

Buenos Aires, 21 de mayo de 2026 – En un contexto de alta expectativa por el rumbo financiero del país, los datos oficiales trajeron alivio. Según el último informe del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos), la actividad económica en Argentina registró un incremento del 3,5% interanual durante el mes de marzo, superando las proyecciones más conservadoras de los analistas privados.

Los motores de la reactivación
El crecimiento de marzo no fue uniforme, sino que estuvo traccionado por sectores estratégicos que lograron capitalizar la estabilidad cambiaria de los últimos meses. El sector agropecuario fue el gran protagonista, con una recuperación notable tras el fin de las contingencias climáticas del ciclo anterior.
Acompañando al campo, la explotación de minas y canteras (impulsada fuertemente por el litio y Vaca Muerta) mantuvo un ritmo de crecimiento de dos dígitos.
Los sectores que más crecieron:
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Agricultura, ganadería, caza y silvicultura: Registró el mayor aporte positivo al indicador general.
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Minería y Energía: La producción de hidrocarburos continúa en niveles récord.
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Comercio mayorista y minorista: Empezó a reflejar una leve mejora en el poder adquisitivo, deteniendo la caída del consumo.
La industria y la construcción: El desafío pendiente
Pese al optimismo general, el informe también revela que no todos los rubros han salido de la zona roja. La industria manufacturera y la construcción siguen mostrando números marginales o leves caídas, afectados todavía por los costos de los insumos importados y la tasa de interés para créditos productivos. Sin embargo, la desaceleración de la caída en estos sectores sugiere que habrían alcanzado su «piso» técnico.

¿Qué esperar para el próximo trimestre?
Para el Gobierno, este 3,5% es la confirmación de que la economía ha comenzado a transitar el sendero de la recuperación en forma de «V». Los especialistas sostienen que si la inflación mantiene su tendencia a la baja y se logra una mayor apertura del cepo, el segundo trimestre podría consolidar estos números positivos.
La economía argentina es un rompecabezas complejo, pero el dato de marzo es, sin duda, la pieza que faltaba para alimentar el optimismo. La clave ahora será lograr que este crecimiento «macro» se traduzca en una mejora real de los salarios y el empleo.