En Ingeniero Allan y en la zona de quintas sobre la Ruta 36, vecinos capturaron a delincuentes en pleno acto delictivo. En ambos casos, los retuvieron y golpearon antes de la llegada de la policía. La comunidad responde donde el gobierno no llega.

El martes 20 y el sábado 25 de mayo, dos hechos distintos generaron gran repercusión en la comunidad: en ambos casos, delincuentes fueron sorprendidos robando y los vecinos actuaron antes que la policía. Los dos sujetos fueron golpeados y reducidos. Uno fue atado a un poste, el otro desnudado y obligado a volver caminando. La falta de móviles policiales y el abandono del gobierno provincial ante la creciente inseguridad, están llevando a los vecinos a mantenerse organizados y actuar por su cuenta para proteger lo que es suyo.

Caso 1 – Robo de una bicicleta en Ingeniero Allan
Una mujer de 43 años advirtió que un hombre intentaba llevarse su bicicleta del patio delantero de su vivienda. Alertada, salió de su casa y, con la ayuda de vecinos, lograron interceptar al ladrón, a quien identificaron como Leandro A., alias Lele. Luego de golpearlo, lo ataron a un poste en la vía pública hasta la llegada de la policía. El hecho fue intervenido por la Comisaría 6ta, que trasladó al detenido y dejó constancia en la Fiscalía N°1 de Florencio Varela. Por respeto y solidaridad con las víctimas, no se reveló la ubicación exacta del domicilio.
Caso 2 – Robo frustrado a quinteros cerca de la Feria Yoel
En la zona rural lindante a la Ruta 36, a la altura del Complejo Yoel, un delincuente fue capturado por quinteros luego de robar una garrafa y otros elementos de una vivienda. El ladrón fue reducido por los lugareños, despojado de sus ropas, azotado con un cinto y obligado a caminar desnudo por la banquina de la ruta como forma de escarmiento. Los vecinos, hartos de los robos, grabaron la escena y denunciaron la inacción policial. Aunque el delincuente dijo ser de Arturo Seguí, fue identificado como vecino del barrio 12 de El Pato. Los pobladores lo dejaron ir bajo amenaza de que no vuelva a robar.
¿Qué es el linchamiento? ¿Y qué es la detención ciudadana?
El linchamiento es la agresión colectiva contra una persona acusada de un delito. Si bien no está contemplado como mecanismo legal en nuestro sistema judicial, se ha vuelto una reacción espontánea de muchas comunidades abandonadas a su suerte.
Los vecinos solo buscan defenderse ante la ausencia del Estado.
En cambio, la detención ciudadana sí está permitida por la legislación argentina. El artículo 282 del Código Procesal Penal de la Nación establece que cualquier persona puede detener a otra si la sorprende «in fraganti delito», es decir, en el momento exacto en el que está cometiendo el delito. Esta figura se conoce como «detención civil o ciudadana». Tras reducir al delincuente, se debe llamar inmediatamente a la policía para que actúe conforme a la ley. Es una herramienta legal de defensa comunitaria ante la inseguridad.
¿Por qué crece el linchamiento?
Estos hechos reflejan una profunda frustración social frente a la inseguridad y la falta de respuestas por parte del Estado. La escasez de patrulleros, la liberación rápida de detenidos, y la repetición de delitos por parte de los mismos sujetos genera en muchos ciudadanos la sensación de estar solos. En palabras de un vecino en el video viral: «Que esto le sirva de ejemplo a los que piensan venir a robar acá».
La falta de presencia policial en zonas rurales, en barrios periféricos o en sectores sin cámaras de seguridad, facilita que el ciudadano se sienta abandonado. Mientras tanto, el gobernador Axel Kicillof parece seguir creyendo que la inseguridad es parte de «una campaña electoral roñosa», una frase que indigna a quienes viven con miedo cada día. Lejos de reconocer el drama diario que viven miles de bonaerenses, Kicillof sigue mirando para otro lado, mientras los vecinos, cansados de esperar patrulleros que no llegan, comienzan a dar respuestas por su cuenta.
La bronca social frente a la impunidad y la reiteración delictiva genera este tipo de reacciones.
Ya hubo antecedentes donde el reclamo de justicia popular escaló aún más: algunos vecinos han incendiado casas de delincuentes como mensaje claro de que ya no serán tolerados. El mensaje es directo: si no hay paz, no habrá impunidad.
Desde ingenierojuanallan.ar recordamos a quienes viven del delito: aunque el gobierno provincial no actúe, los vecinos están alertas. Las detenciones ciudadanas seguirán ocurriendo cada vez que la seguridad esté en juego. Estos hechos deben hacer reflexionar a quienes delinquen: busquen un oficio, un trabajo honesto, antes de cruzarse con una comunidad que ya perdió la paciencia.