Septiembre es, para muchas comunidades cristianas de habla hispana, el Mes de la Biblia. En Argentina, además, un acuerdo interconfesional de 2004 —impulsado por la Sociedad Bíblica Argentina y firmado por referentes católicos, ortodoxos y evangélicos— instituyó el cuarto domingo de septiembre como Día Nacional de la Biblia.

El 26 de septiembre tiene un eco especial en esa tradición: ese día, en 1569, terminó de imprimirse en Basilea la llamada Biblia del Oso, la primera Biblia completa en castellano impresa, obra de Casiodoro de Reina (luego revisada por Cipriano de Valera). Por eso, en pleno Mes de la Biblia, esta fecha invita a mirar no solo un almanaque, sino un libro que ha acompañado siglos de fe, cultura y vida familiar.

La Biblia no es un adorno: es guía

Para quienes creen, la Escritura no es un objeto de museo. Es Palabra viva: consuelo en el dolor, luz en la confusión, llamado a la honestidad, al perdón y al amor concreto. En un tiempo de ruido y de prisas, abrir la Biblia —aunque sea un salmo, un evangelio o unas pocas líneas— puede ordenar el corazón y recordar lo esencial.

No se trata de imponer una confesión sobre otra. Católicos, ortodoxos y evangélicos encuentran en estas páginas un patrimonio común: la revelación de Dios, la figura de Cristo, la dignidad de la persona y el llamado a vivir con integridad. Celebrar la Biblia es celebrar ese suelo compartido, con respeto y sin agredir a nadie.

Familia, barrio y Palabra

En Florencio Varela y en Allan, como en tantos barrios argentinos, la fe se vive muchas veces en lo sencillo: una madre que reza con los chicos, un abuelo que lee un pasaje antes de dormir, una comunidad que se reúne el domingo, un vecino que acompaña a otro en la dificultad. Ahí la Biblia deja de ser libro antiguo y se vuelve compañía.

También es semilla de cultura: ha inspirado leyes, arte, música y costumbres que forman parte de nuestra identidad. Conocerla ayuda a entender quiénes somos y qué valores —familia, verdad, trabajo, misericordia— queremos transmitir a los hijos.

Un saludo sereno desde ingenierojuanallan.ar

Historia y esperanza

Hoy, desde este portal, invitamos a las familias de nuestra zona a un gesto simple: reabrir la Biblia en casa, compartir un versículo, dar gracias por la Palabra que ilumina el camino. Que este Mes de la Biblia —y este 26 de septiembre renueve la esperanza, fortalezca los hogares y acerque a la comunidad a lo que verdaderamente importa.

— Biblia en comunidad

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (Salmo 119,105).

Feliz conmemoración del Día / Mes de la Biblia. Más información sobre la Biblia en Florencio Varela: https://ingenierojuanallan.ar/ https://ingenierojuanallan.ar/ Referencia bíblica: https://www.biblegateway.com/