Desbarataron una organización que operaba desde la Unidad Penitenciaria 7. Ingresaban estupefacientes y tecnología ocultos en sus propios cuerpos para estafar y vender droga.

Azul, 1 de mayo de 2026 – La cárcel fue el centro de una investigación que terminó con un operativo masivo el pasado 24 de abril. Tras siete meses de tareas de inteligencia, la Justicia Federal de Azul desarticuló una compleja red criminal. La banda era liderada por un recluso que coordinaba delitos desde su celda en la Unidad 7.

Más allá de la historia de Papillon
El famoso convicto Henri Charrière, apodado «Papillon», ocultaba dinero en un cilindro de metal dentro de su ano. Sin embargo, esta organización superó cualquier relato de ficción carcelaria. Las mujeres que visitaban a sus parejas utilizaban sus cavidades corporales (ambas cavidades) para contrabandear «mercancía». Lograban ingresar cocaína, marihuana y componentes tecnológicos como celulares y piezas de computación, cavidades con grandes capacidades. Estos elementos permitían a los internos mejorar sus equipos para realizar estafas y extorsiones telefónicas.
Investigación y nueve allanamientos simultáneos
El trabajo de los investigadores comenzó en octubre de 2025. Se detectó que el cabecilla, Maximiliano Coronel, dirigía la logística desde el interior del penal azuleño. La red incluía familiares encargados de la venta al menudeo y el lavado de dinero. Hace pocos días, se realizaron nueve allanamientos en Azul, Olavarría y Laprida. El procedimiento resultó en el secuestro de droga, dinero en efectivo y dispositivos electrónicos.
Siete detenidos y sospechas en el Servicio Penitenciario
Además de Coronel, fueron capturados otros seis integrantes de la organización delictiva. Entre los identificados se encuentran Martina Evelyn Balbuena, Agustín José Sequeira y José Luis Del Puerto. También quedaron detenidas Lorena Natalia Binzugna, Yamila Emilia Gómez Salinas y Jorge Luis Schonfeld. La Justicia ahora investiga si existió complicidad por parte de empleados del Servicio Penitenciario Bonaerense. Los ojos están puestos en las cárceles de Azul y Olavarría.


Penas y años de condena
Los detenidos enfrentan cargos por Tenencia de Estupefacientes con fines de Comercialización, agravado por la participación de tres o más personas. Según la Ley 23.737, las penas podrían ser las siguientes:
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Comercialización (Art. 5): De 4 a 15 años de prisión.
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Agravante por organización (Art. 11): La pena aumenta de un tercio a la mitad.
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Ingreso a establecimientos de detención: Es un agravante específico que suma rigurosidad a la condena final.
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Extorsión y estafas: Estos delitos, bajo el Código Penal, podrían sumar entre 5 y 10 años adicionales de cárcel.