Brian Leandro Lesta fue capturado en Merlo luego de que un vecino lo reconociera. Acumula diez años de causas por robos a mano armada y ocho detenciones previas.

Claypole, 22 de abril de 2026 – La fuga de Brian Leandro Lesta (30) llegó a su fin. El hombre acusado de asesinar, desmembrar y enterrar a su pareja, Gisela Ruocco (35), fue detenido ayer en la localidad de Merlo. Mientras caminaba a cara descubierta por la intersección de Juncal y Balbín, un vecino lo identificó y dio aviso inmediato a la Comisaría 1ra de la zona.

Un historial de «caño» y reincidencia
Lesta no es un improvisado en el mundo del delito. Documentos judiciales lo definen como un «ladrón y pistolero» con una trayectoria criminal que se extiende por una década. Entre sus antecedentes se destaca una causa de 2016 por robo en poblado y en banda contra un ciudadano peruano y un expediente de 2017 por asalto a punta de pistola, año en el que fue declarado rebelde por la justicia.
Su ficha en la Policía de la Ciudad es contundente: fue detenido ocho veces en los últimos ocho años. En 2020 fue denunciado por asaltar a una joven boliviana y en 2023 enfrentó una causa por un robo a mano armada contra otra mujer. Su arresto más reciente, antes del femicidio, ocurrió este mismo año tras participar en una riña callejera.

El horror en el patio de la calle Nardo
El crimen que se le imputa es uno de los más espeluznantes de los últimos tiempos en la zona sur. El cuerpo de Gisela Ruocco fue hallado enterrado en el fondo de una vivienda ubicada en la calle Nardo al 5800, en Claypole. El hallazgo fue realizado por la hermana de la víctima, alertada por el hijo de Gisela, un nene de 12 años que sospechó de la desaparición de su madre.
Al remover la tierra, la mujer encontró un brazo y reconoció a su hermana por un tatuaje. Los peritos confirmaron que el cadáver se encontraba en avanzado estado de descomposición y presentaba un trapo en la boca. Según la investigación de la DDI de Lomas de Zamora, la pareja convivía en un contexto de consumo problemático de drogas y, a pesar de tener domicilios fijados, solían encontrarse en situación de calle.
Seis hijos y una vida marcada por la vulnerabilidad
Gisela Ruocco era madre de seis hijos, aunque por su situación de extrema vulnerabilidad no estaba al cuidado de ninguno de ellos. Lesta, quien ya cumplió condenas en penales federales, deberá enfrentar ahora a la fiscal Marcela Juan, titular de la UFI N°17 de Lomas de Zamora. La justicia busca determinar si el nivel de violencia ejercido responde a la mecánica habitual del acusado o si se trató de un recrudecimiento de su perfil psicopático bajo los efectos de sustancias.

La captura de Brian trae un alivio parcial a una familia destrozada, pero deja interrogantes profundos sobre el sistema judicial. Un hombre con ocho detenciones en ocho años y un perfil de «pistolero» reincidente seguía caminando por las calles hasta que cometió un horror irreversible. La valentía del hijo de Gisela y la mirada atenta de un vecino de Merlo lograron lo que el Estado no pudo prevenir.
