El presidente y el senador se enfrentaron cara a cara por primera vez en el canal Band, a una semana de la elección del domingo 25 de octubre de 2026. Hubo insultos, pedidos de abrir las cuentas bancarias y pocas propuestas. Las encuestas los muestran empatados.

Montaje de dos retratos: a la izquierda Lula da Silva, sonriente, con la banda presidencial verde y amarilla; a la derecha Flávio Bolsonaro, de traje y corbata azul, hablando frente a un micrófono

Luiz Inácio Lula da Silva en su foto oficial de 2023 (Palácio do Planalto, CC BY 2.0) y Flávio Bolsonaro en el Congreso de Brasil, en mayo de 2026 (Andressa Anholete / Agência Senado, CC BY-SA 4.0). Fotos de archivo, vía Wikimedia Commons.

San Pablo, 19 de octubre de 2026 – Los dos candidatos que el domingo 25 de octubre se disputan la presidencia de Brasil, el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, se enfrentaron por primera vez cara a cara en un debate por televisión. Fue el domingo 18 de octubre de 2026 a la noche en el canal Band y estuvo marcado por acusaciones de corrupción, insultos y pocas propuestas.

En la primera vuelta, ninguno de los dos había ido a los debates. Lula es del Partido de los Trabajadores (PT) y Flávio, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).

Un primer bloque sin freno

En la primera parte cada candidato tuvo 15 minutos para hablar con libertad y podía caminar por el estudio. Sin moderación, la charla se convirtió en una pelea. Lula le dijo «miliciano» a Flávio, que pidió y obtuvo un derecho a réplica, y en otro momento lo llamó «payaso» porque hacía gestos a sus espaldas mientras él hablaba. Los conductores tuvieron que frenar el debate y pedir respeto a las reglas.

Las acusaciones

Lula le preguntó varias veces a Flávio qué pasó con los 134 millones de reales que negoció con el banquero Daniel Vorcaro, del Banco Master, supuestamente para financiar una película sobre su padre. El caso está en manos de la Policía Federal. “Ustedes lo hicieron banquero y yo lo hice prisionero”, le dijo el presidente.

Flávio contestó que a Vorcaro no lo hizo detener Lula sino André Mendonça, juez del Supremo Tribunal Federal (STF), la Corte Suprema de Brasil, y lo atacó por su hijo, Fábio Luís Lula da Silva, «Lulinha», investigado por tráfico de influencias. También lo vinculó con una lobista cercana a un hombre acusado de fraudes en el sistema de jubilaciones de Brasil.

Lula lo desafió a que los dos abrieran sus cuentas bancarias y sus teléfonos “para que la población sepa quién es ladrón”. Flávio no aceptó: “No tengo nada que esconder. La cuestión es que tu plata siempre va por afuera”, respondió.

Salud y seguridad

En uno de los pocos momentos de intercambio real, Lula recordó los más de 700.000 muertos por covid en Brasil y criticó cómo manejó la pandemia el gobierno de Jair Bolsonaro. Flávio reconoció: “La salud no fue el área en la que tuvimos el mejor resultado en el gobierno del presidente Bolsonaro. Hago este mea culpa”.

En seguridad, el tema que más preocupa a los brasileños según las encuestas, Flávio propuso la castración química para violadores, bajar la edad de imputabilidad de 18 a 14 años y declarar «organizaciones terroristas» a las bandas criminales, como hizo el gobierno de Donald Trump. Lula lo acusó de “pedir la intervención de Trump en Brasil” y habló de sus medidas contra el robo de celulares y del perdón de deudas para las familias.

¿Quién ganó?

Los analistas consultados por la BBC en portugués no vieron un ganador claro. Dos de ellos, de las consultoras AtlasIntel y Arko Advice, creen que Flávio manejó mejor los temas; otro, de Tendências, opinó que Lula estuvo mejor. Todos coincidieron en que el debate casi no sirvió para los indecisos.

Cómo llegan

En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro sacó 47,14% y Lula 45,03%. Las últimas encuestas, publicadas el 14 y el 15 de octubre de 2026, los muestran empatados dentro del margen de error: Datafolha le da 47% a Flávio y 45% a Lula, y Quaest, 46% contra 44%. Antes de la votación del domingo 25 de octubre se esperan nuevos sondeos.

Lo que pase en Brasil se sigue de cerca en la Argentina: tras la primera vuelta, las acciones brasileñas se dispararon y el presidente Javier Milei festejó el resultado.