Más del 93% de los internos de la cárcel porteña ya están en el Complejo Penitenciario Federal VIII, en la provincia de Buenos Aires. Un grupo chico se queda hasta la visita del papa León XIV y la mudanza se completaría antes de fin de año.

Muro blanco con garita de vigilancia y cartel del Servicio Penitenciario Federal, Unidad 2, frente al edificio de la cárcel de Devoto

La cárcel de Devoto vista desde la esquina de Bermúdez y Nogoyá, en la Ciudad de Buenos Aires (foto de archivo, 2016). (Nicofava / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0)

Buenos Aires, 18 de octubre de 2026 – La cárcel de Villa Devoto, en la Ciudad de Buenos Aires, quedó casi vacía. El Gobierno nacional terminó la primera etapa de la mudanza y ya trasladó a más de 1.400 presos al nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, en la provincia de Buenos Aires, a unos 55 kilómetros.

Son más del 93% de los cerca de 1.500 internos que había en Devoto cuando empezó el operativo, el domingo 11 de octubre. En las primeras 48 horas ya habían salido 609.

Para presentar el resultado está prevista una conferencia de prensa en la propia cárcel de Devoto, con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva; el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la legisladora porteña Pilar Ramírez.

Cómo fue el operativo

La mudanza estuvo a cargo del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y de un Comando Unificado Federal. Participaron cerca de 1.000 agentes penitenciarios y 600 efectivos de la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Los grupos se armaron según el perfil de cada preso y una evaluación de riesgos. Antes de salir, los internos pasaron por controles de salud y recibieron pulseras con código QR. Se prepararon unos 3.000 bolsones cerrados con precinto para sus pertenencias. Los camiones viajaron en convoyes custodiados, con seguimiento satelital y cortes de tránsito alrededor del penal. En la nueva cárcel se instalaron 224 teléfonos públicos y se abrieron canales de consulta para las familias.

La nueva cárcel

El complejo de Marcos Paz ocupa 80 hectáreas, tiene cuatro unidades de máxima seguridad y lugar para 2.232 internos. La obra salió de un convenio de 2018 entre la Nación y la Ciudad y debía abrir en 2020, pero estuvo parada cinco años. Se reactivó en diciembre de 2024, cuando la Ciudad adjudicó su terminación a la empresa CRIBA SA por $96.984,8 millones.

Cuando Devoto quede vacía, el plan es llevar también a Marcos Paz a unos 350 detenidos que actualmente están en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad.

Qué falta

Un grupo chico de presos se quedará en Devoto hasta la visita del papa León XIV, que tiene previsto ir a la cárcel durante su paso por la Argentina en noviembre. “Quedará un pequeño grupo para la visita, suspendemos la mudanza por unos días y luego retomaremos en la segunda quincena de noviembre. Aspiramos a que a fin de año se haya completado”, había explicado Monteoliva al firmar el acuerdo con la Ciudad.

El reclamo en la Justicia

La Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) presentó un hábeas corpus colectivo porque los traslados empezaron sin aviso a las familias, a los defensores ni a los organismos de control. También advirtió por los presos que estudiaban en el Centro Universitario Devoto, del programa UBA XXII.

El juez Santiago Bignone rechazó el planteo y la Sala V de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional lo confirmó. Los camaristas reconocieron que no se había cumplido el protocolo de aviso previo y ordenaron que, desde ahora, el SPF informe cada traslado a los jueces y a las defensas con 72 horas de anticipación.

Qué pasará con el predio

El terreno ocupa 4,6 hectáreas entre las calles Bermúdez, Pedro Lozano, Desaguadero y Nogoyá, y es del Estado nacional. El convenio de 2018 prevé que el 65% sea para espacios verdes y públicos y el 35% para viviendas. Devoto tuvo presos políticos durante la última dictadura y allí ocurrió la Masacre del Pabellón Séptimo, en 1978.

El portal contó que el papa León XIV recibió el alta y su cirujano dice que puede viajar a la Argentina, y que el 9 de noviembre será feriado nacional por su visita.