El río sigue subiendo en Corrientes por las lluvias que trajo El Niño. En Itatí los evacuados pasaron de 14 a 55 en un día y en la capital el agua llegó a casas del barrio Anahí. Se espera que el pico llegue el fin de semana.

Río Paraná frente a la ciudad de Corrientes, con una playa en primer plano y el puente General Belgrano al fondo

Río Paraná frente a la ciudad de Corrientes, con el puente General Belgrano al fondo (foto de archivo, 2007; no corresponde a la crecida actual). (Pertile / Wikimedia Commons, CC BY 3.0)

Corrientes, 16 de octubre de 2026 – El río Paraná sigue creciendo en la provincia de Corrientes y ya obligó a 222 personas a dejar sus casas. De ese total, 151 están en refugios y 71 se fueron por su cuenta a casas de familiares, según el último informe de Defensa Civil provincial. En un solo día la cantidad de evacuados se duplicó.

La crecida llega después de diez días de subas por las lluvias en la cuenca alta del río, en el sur de Brasil y en Misiones, potenciadas por el fenómeno climático El Niño. El agua que ya pasó por Misiones viaja ahora hacia el sur, y aguas abajo de la represa de Yacyretá el río no para de subir.

Itatí, el lugar más complicado

La situación más difícil está en Itatí, aguas abajo de la represa de Yacyretá. En la mañana del viernes 16 de octubre el Paraná llegó a 7,36 metros, por encima del nivel de alerta de 6,80. El agua cubrió la costanera, pasó por encima de las barandas y avanzó sobre quinchos, zonas de descanso y el acceso a la playa Buena Vista.

Allí los evacuados pasaron de 14 a 55 en un día: son 15 familias, alojadas en la Casa Promesera y en el hospedaje Taba Cué. El gobernador Juan Pablo Valdés recorrió la zona el jueves 15 de octubre y anunció: “Ante la posibilidad de que más familias deban ser evacuadas, habilitaremos junto al Municipio espacios de resguardo con servicios, alimentos y atención sanitaria”.

Río arriba, en las islas Apipé Grande y Apipé Chica, frente a Ituzaingó, hay 44 evacuados. El intendente de San Antonio de Apipé, Gustavo Figueredo, comparó la situación con la crecida histórica de 1982 y advirtió que el daño más grande será para la producción: en la isla hay registradas unas 7.600 cabezas de ganado que se están trasladando a zonas altas. En Ituzaingó, con el río en 4,70 metros, ya sobre la marca de evacuación, hay 19 vecinos reubicados.

El agua llegó a la capital

En la ciudad de Corrientes el río superó los 6 metros: el reporte hidrometeorológico del Instituto Nacional del Agua (INA) del 16 de octubre registró 6,13 metros, todavía por debajo del nivel de alerta de 6,50, y medios locales informaron 6,23 metros en el puerto ese mismo día. En la mañana del viernes 16 de octubre el agua avanzó sobre calles, veredas y casas del barrio Anahí, en la zona norte, cerca de la costa. Allí ya hay 14 familias autoevacuadas.

El director de Defensa Civil provincial, Bruno Lovinson, anticipó que la capital puede superar en las próximas horas el nivel de alerta, fijado en 6,50 metros, y acercarse a los 7, que es la marca de evacuación. El INA prevé que el ascenso continúe, con probabilidad de superar el nivel de evacuación a partir del sábado 17 de octubre. En declaraciones del viernes 16 de octubre, explicó: “En Capital ya tenemos autoevacuados. Pero hoy tendríamos los primeros evacuados”, dijo. También advirtió que si el río llega a 7 metros “se perderá todo lo que es la costa norte y sur del área capital”.

Paso de la Patria y Barranqueras, en Chaco, siguen en alerta. Sobre el río Uruguay, en Paso de los Libres, hay 31 evacuados.

Qué se espera para los próximos días

El último informe de Yacyretá prevé que el caudal que llega a la represa crezca hasta el viernes 16 de octubre y que desde el sábado 17 se mantenga estable o baje levemente. Defensa Civil, en cambio, calcula que la onda de crecida seguirá cuatro o cinco días más en territorio correntino.

Para el fin de semana del 17 y 18 de octubre se espera una tregua con aire frío y seco, pero las lluvias fuertes volverían la semana próxima sobre el norte de Misiones y el sur de Brasil.

El Litoral ya sufrió este año otros golpes del clima, como el tornado que arrasó San Pedro, en Misiones, y en la región también se vivieron temporales como el granizo que castigó Asunción.