Las fuerzas del Gobierno yemení, respaldadas por Arabia Saudita, anunciaron este lunes que recuperaron el estrecho de Bab el Mandeb, el paso que une el mar Rojo con el golfo de Adén, y el puerto de Moca, que los hutíes habían tomado en septiembre. Los rebeldes desmienten esos avances y, al mismo tiempo, ganan terreno cerca de la ciudad de Taiz.

Refuerzos militares yemeníes se desplazan por la carretera costera entre Adén y Moca, este lunes. (Abdulnasser Alseddik/AP, vía El País)
Adén, 5 de octubre de 2026 – Yemen atraviesa desde hace casi un mes una nueva etapa de su guerra. Este lunes, el Gobierno reconocido internacionalmente, con sede provisional en Adén, aseguró que sus tropas recuperaron el control del estrecho de Bab el Mandeb —una de las rutas marítimas más importantes del mundo— y de la ciudad portuaria de Moca, sobre el mar Rojo. El anuncio llegó un día después de que Rashad al Alimi, presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial que gobierna el país, lanzara una contraofensiva llamada «Amanecer de Yemen».
Qué anunció el Gobierno yemení
El ministro de Información, Moammar al Eryani, afirmó que las fuerzas gubernamentales lograron el «control efectivo» del estrecho, aunque reconoció que los combates seguían en la zona. El avance incluyó posiciones clave en el distrito de Dhubab, el punto más angosto del paso, y, según el embajador de Yemen en España, Aws Abdulá Alawd, también la isla de Mayun, ubicada en medio del estrecho.
En la ofensiva participan las Fuerzas del Escudo de la Patria, las Brigadas de los Gigantes y la Resistencia de Tihama, grupos armados aliados del Gobierno, con apoyo aéreo de la coalición que encabeza Arabia Saudita. Esa coalición informó que empleó 100 aviones de combate y que destruyó 324 «objetivos de alto valor».
Qué dicen los hutíes y qué pasa en Taiz
Los hutíes —el movimiento armado Ansar Alá, respaldado por Irán, que controla la capital, Saná, desde 2014— calificaron de «completamente falsas» las afirmaciones sobre avances del Gobierno y amenazaron con atacar a las aeronaves que vuelen sobre el espacio aéreo saudita.
Al mismo tiempo, cerca de Taiz, la tercera ciudad más poblada del país, los rebeldes tomaron tramos de una carretera de montaña y dejaron sitiadas a tropas gubernamentales, de acuerdo con fuentes militares del propio Gobierno; otra fuente oficial negó que la ruta estuviera cortada. El domingo ya habían tomado Turbah, una localidad ubicada sobre la ruta principal que une Taiz con Adén.
Por qué importa el estrecho
Por Bab el Mandeb pasa alrededor del 12% del comercio mundial. La ofensiva hutí que comenzó el 10 de septiembre y les permitió tomar Moca les había dado el control de la costa yemení del estrecho. El tema preocupa porque el otro gran paso petrolero de la región, el estrecho de Ormuz, sigue cerrado: el domingo, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Ghalibaf, afirmó que no se reabrirá hasta que Estados Unidos cumpla siete condiciones.
Los hutíes habían roto en julio una tregua de cuatro años con Arabia Saudita, al sumarse a la guerra del lado de Irán. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), su ofensiva de septiembre ya provocó más de 150.000 desplazados; el Gobierno yemení eleva la cifra a cerca de 200.000.
Hasta la tarde de este lunes, los combates continuaban en la zona del estrecho y en los alrededores de Taiz.
Las siete condiciones de Irán
Mientras el Gobierno yemení y los hutíes, aliados de Irán, se disputan Bab el Mandeb, la otra gran puerta marítima de la región, Ormuz, sigue atada a las exigencias de Teherán. Las siete condiciones que reclama Ghalibaf se basan en el memorando de entendimiento firmado en junio en Islamabad, la capital de Pakistán.
El pliego lo presentó el 19 de septiembre Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, con Catar como mediador, y Ghalibaf lo ratificó al día siguiente. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo rechazó.
Irán no publicó oficialmente la lista completa. Hay tres puntos públicos y confirmados:
- El fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano.
- La liberación de los fondos iraníes congelados en el exterior, que suman al menos 12.000 millones de dólares.
- El levantamiento del bloqueo naval de Estados Unidos a los puertos iraníes.
Los otros cuatro fueron difundidos por fuentes diplomáticas:
- El fin de las sanciones al petróleo iraní.
- El retiro de las fuerzas aéreas y navales de Estados Unidos de las cercanías de las aguas iraníes.
- Una compensación por los daños de la guerra.
- El fin de la retórica hostil y de las presiones de la Casa Blanca.
En cambio, algunas versiones ubican como séptimo punto la reapertura de Ormuz, que Irán ofrecería a cambio de que se cumplan las otras seis.

