El Congreso de los Diputados rechazó este viernes los dos decretos del Gobierno sobre vivienda. En Madrid, más de 500 personas llegaron desde la Puerta del Sol cuando empezaba el pleno y siguieron frente a la Cámara hasta el resultado. El epígrafe de estas imágenes dice que la protesta fue después del rechazo: la marcha, según EL PAÍS, ya estaba ahí antes de la votación.

Manifestantes con pancartas y banderas rojas frente al Congreso de los Diputados en Madrid

Manifestación frente al Congreso de los Diputados, el 2 de octubre de 2026. Foto: Manu Fernández / AP Photo / picture alliance, publicada por Deutsche Welle. El pie de DW habla de miles de personas; EL PAÍS contó más de 500 en la marcha de la mañana.

Madrid, 2 de octubre de 2026 – Deutsche Welle cifra dos votaciones. La primera, sobre un decreto que imponía medidas a los alquileres de temporada, bonificaba a propietarios que bajaran la renta y suspendía los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional, cayó por 178 votos contra 172. La segunda, la renovación automática de los contratos de alquiler, cayó por 184 contra 166. Esa segunda norma, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), alcanzó a estar vigente unas 16 horas.

En el desglose de la segunda votación, DW anota en contra al Partido Popular (PP), Vox, Junts per Catalunya, el Partido Nacionalista Vasco (PNV), la Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Coalición Canaria (CC). A favor: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Sumar, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Euskal Herria Bildu, Podemos, Coalició Compromís y el Bloque Nacionalista Galego (BNG). El titular de DW y la crónica de EL PAÍS resumen el rechazo de ambos textos con el no del PP, Vox y Junts.

Durante el debate, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, acusó a quienes votaron en contra de defender los intereses de una «oligarquía rentista», según DW. Por el PP, el diputado Sergio Sayas acusó al Ejecutivo de tratar de «cargarse la seguridad jurídica». Amnistía Internacional y Oxfam Intermón lamentaron que los decretos no fueran convalidados.

La calle, antes y después del resultado

EL PAÍS contó más de 500 personas en los cerca de 600 metros entre la Puerta del Sol y el Congreso. Llegaron en torno a las 11.00, cuando empezaba el pleno extraordinario, y permanecieron frente a las vallas de la Policía Nacional, en la Carrera de San Jerónimo, hasta que se consumó la votación. Al conocerse el no, la crónica describe furia y gritos de «vergüenza» y «huelga general». La convocatoria era del Sindicato de Inquilinas. Alicia del Río, una de las portavoces, dijo que «el único camino es la huelga general» y que, si el Gobierno no sacaba los decretos, «no hay ningún motivo para que continúe la legislatura».

Lorenzo Goñi, de 78 años, sostuvo un cartel: «PP, Junts y Vox no ayudáis a los más necesitados. ¿Para quién gobernáis?». Dijo que había ido a presionar a los diputados después de que Junts anunciara, la noche anterior, su voto en contra. El clip, con marca de Sputnik, rotula que los manifestantes «convocaron una huelga general después» del rechazo, que cientos corearon consignas, portaron pancartas e hicieron sonar llaveros, y que el Gobierno de Pedro Sánchez había aprobado los dos reales decretos ley. EL PAÍS ya registra el pedido de huelga general durante el debate, no solo después, y nombra a Natalia Tirado, de 22 años, agitando las llaves al conocerse el resultado. Hacia las 17.00, según el diario, la protesta frente al Congreso se disolvió y los acampados volvieron a Sol, donde la acampada sigue desde el 26 de septiembre, con más de 1.000 tiendas. El mismo texto, cerrado el viernes, decía que el sábado 3 había prevista una marcha hasta Cibeles. Esta nota no constata si esa marcha se hizo.