Los cinco detenidos por la Policía de la Ciudad tras el intento de extracción millonaria.

La Policía de la Ciudad desbarató una banda que intentó extraer USD 30.000 y $29.000.000 de una sucursal del Banco Galicia sobre avenida Beiró, en La Paternal (CABA), con un documento de identidad apócrifo. Cinco hombres quedaron detenidos e incomunicados. La causa tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 9, a cargo del juez Pablo Frede, por asociación ilícita, tentativa de estafa y uso de documento público apócrifo.

Alerta entre gerentes y llamado al 911

El hecho ocurrió cerca de las 14, días atrás, y se conoció este jueves 24 de septiembre. La gerente de la sucursal, de 39 años, alertó al 911 al detectar que un hombre pretendía una extracción con un DNI falso a nombre de un titular real de la cuenta. El mismo sospechoso ya había fallado en otra casa de la entidad, en San Martín y Beiró: el personal bancario advirtió irregularidades y avisó por un grupo de WhatsApp de gerentes. Esa red de prevención permitió reconocerlo al instante cuando reapareció en Paternal.

Efectivos de la Comisaría Vecinal 11 B identificaron al supuesto cabecilla —ciudadano peruano de 43 años, con domicilio en Villa Carbonilla— y a un acompañante. Uno de ellos admitió que el resto del grupo esperaba en un Fiat Palio alquilado, dominio POX578, sobre la calle Sanabria. Allí detuvieron a otros tres hombres y hallaron el DNI original del líder. El auto carecía del formulario de contrato. También se secuestraron el documento apócrifo, documentación diversa y cinco teléfonos celulares.

Quiénes cayeron y qué investiga la Justicia

El señalado como jefe de la maniobra registra antecedentes por estafa y violencia de género. Los otros cuatro detenidos son argentinos: uno de 23 años con domicilio en Villa Madero (La Matanza); dos hermanos de 23 y 21 años, vecinos de Liniers; y el conductor, de 26 años, oriundo de Quilmes. El DNI trucho llevaba la foto del peruano, pero el nombre de un cliente legítimo de la entidad: no fue un error de mostrador, sino una usurpación de identidad pensada para vaciar una cuenta ajena.

Frede ordenó labrar actuaciones y mantener a los cinco incomunicados. El mensaje institucional es claro: cuando el banco alerta y la Policía de la Ciudad llega a tiempo, la estafa millonaria se corta antes del daño. No hace falta épica: hace falta prevención, coordinación y resultado.

Orden en la ventanilla, respeto al prójimo

Robar con papel adulterado no es «viveza»: es delito contra el trabajo y el ahorro de familias que confían en el sistema. En una sociedad que valora la verdad y el esfuerzo honesto, el documento falso es un ataque directo a la confianza pública. Bien por los empleados que no miraron para otro lado y por la fuerza que cerró el cerco. Ley y orden también se defienden en la ventanilla del banco.

— Editor General