La víctima fue identificada como Juana Mailén Antonich, de 25 años y madre de dos nenas. Salió hacia una entrevista en Punta Mogotes y su hermano halló el cuerpo oculto debajo de un contenedor. Hay dos serenos detenidos mientras quemaban evidencia.

Mar del Plata, 2 de agosto de 2026 – Un aberrante crimen lleno de crueldad y desidia institucional sacude los cimientos de la costa atlántica. Este terrible femicidio en Mar del Plata conmociona al país entero tras conocerse el macabro hallazgo del cuerpo de Juana Mailén Antonich. La joven madre se encontraba desaparecida desde el pasado viernes luego de acudir a una supuesta propuesta laboral. La indignación social se duplicó debido a las severas fallas iniciales en los protocolos de recepción de denuncias.

La ciudadanía de bien exige condenas ejemplares para frenar el accionar de los delincuentes que captan víctimas vulnerables en las plataformas digitales.

El engaño por redes sociales y la posterior desaparición de la joven

El calvario de la familia Antonich comenzó el viernes, cuando Mailén salió ilusionada para conseguir el sustento de sus hijas. Los delincuentes utilizaron la red social Facebook para armar un perfil falso y ofrecer un puesto en Punta Mogotes. Como parte del engaño burocrático, le solicitaron una fotografía previa argumentando la confección de un pase de ingreso. Incluso, los organizadores de la trampa enviaron un automóvil remis para pasar a buscarla por su domicilio particular.

A partir de ese viaje programado, los familiares perdieron todo tipo de comunicación telefónica con la joven de 25 años. Desesperados ante la falta de respuestas, acudieron de inmediato a la comisaría para radicar la denuncia por paradero. Sin embargo, los parientes denunciaron que las autoridades policiales se negaron inicialmente a recibir la presentación formal de la desaparición. Esta inacción estatal obligó a los propios ciudadanos a encabezar los rastrillajes en los sectores costeros.

Macabro hallazgo en la arena y dos sospechosos atrapados in fraganti

La búsqueda civil domiciliaria culminó de la peor manera durante las primeras horas de la jornada del domingo en Punta Cantera. El propio hermano de la víctima fatal localizó el cadáver de Mailén oculto en la zona sur de la playa. Los delincuentes habían envuelto el cuerpo en una sábana para esconderlo debajo de un pesado contenedor de residuos. El hallazgo confirmó las peores sospechas y desató escenas de profunda congoja entre las personas que colaboraban en el lugar.

Durante los procedimientos preventivos nocturnos, la policía y los allegados de la víctima sorprendieron a dos hombres a pocos metros. Los sospechosos fueron identificados formalmente como Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27. Ambos sujetos cumplían funciones laborales como serenos del predio playero donde los delincuentes descartaron los restos de la joven. Las fuerzas de seguridad los capturaron de inmediato mientras quemaban prendas y pertenencias de Mailén para borrar rastros.

Intervención judicial de la fiscalía y pericias de la Policía Científica

La causa penal quedó radicada bajo la carátula formal de femicidio, una de las figuras más graves de la legislación. El fiscal a cargo de las instrucciones, Carlos Russo, ordenó una serie de diligencias urgentes a la Policía Científica. Las cuadrillas periciales trabajaron intensamente sobre la escena del crimen recolectando huellas dactilares y elementos de interés criminalístico. El Poder Judicial dispuso además el secuestro preventivo de los teléfonos celulares hallados en poder de los dos detenidos.

En las próximas horas los médicos forenses realizarán la autopsia obligatoria para dictaminar la causa mecánica de la muerte. Las autoridades analizarán las cámaras de seguridad municipales del sector sur para reconstruir el recorrido exacto que realizó el remis. Los comerciantes del centro costero pidieron justicia y reclamaron que el Estado deje de amparar a los delincuentes violentos.


El trágico desenlace de Juana Mailén Antonich pone de manifiesto la extrema vulnerabilidad de las mujeres que buscan una salida laboral genuina en tiempos difíciles. Las familias trabajadoras exigen una reforma urgente en las dependencias policiales para evitar que se ignoren las primeras horas críticas de una desaparición. El dolor de la comunidad se transforma en un grito unánime que pide castigo máximo para los asesinos.

La fiscalía mantendrá a los sospechosos incomunicados hasta la toma de las declaraciones indagatorias en los tribunales correspondientes. 

Sebastian Lopez, columnista local.