El delincuente fue captado por las cámaras rompiendo una vidriera. Horas después, la patrulla lo encontró durmiendo en el centro con la misma ropa. “Salgo en el minuto cero”, fanfarroneó mientras lo esposaban.
Mar del Plata

Mar del Plata, 9 de mayo de 2026 – La impunidad tiene fecha de vencimiento. En un operativo que demuestra la eficacia de la vigilancia local, personal de la Patrulla Municipal de General Pueyrredon detuvo a un sujeto que, tras protagonizar un robo bajo la modalidad «escruche», decidió que el mejor lugar para descansar era la vía pública, a pocas cuadras del lugar del hecho.

El robo y la «siesta» impune

Todo comenzó durante la madrugada, cuando el delincuente rompió la vidriera de un comercio céntrico para sustraer mercadería. Lo que no tuvo en cuenta fue que cada uno de sus movimientos quedó registrado en las cámaras de seguridad.

Horas más tarde, como si nada hubiera ocurrido, el malviviente fue localizado por los móviles municipales mientras dormía plácidamente en pleno centro marplatense. Al ser abordado, vestía la misma ropa con la que cometió el ilícito.

El «escruche» es una modalidad de robo que consiste en ingresar a una vivienda, comercio o establecimiento en ausencia de sus dueños o moradores.

Mar del Plata
Primer plano en el momento del robo
“Mirate en el video”

La escena de la detención fue casi cinematográfica. Los efectivos de la Patrulla Municipal no solo lo redujeron, sino que le mostraron en pantalla las pruebas irrefutables de su delito. Ante la evidencia, el hombre no pudo ensayar ninguna defensa coherente, aunque mantuvo una actitud desafiante hasta el último momento.

Desafiante camino al Penal 44

Mientras era trasladado por la policía a la Unidad Penal N° 44 de Batán, el detenido intentó subestimar el accionar judicial. “Yo salgo de estar en cana en el minuto cero”, repetía una y otra vez, convencido de que la «puerta giratoria» jugaría a su favor.

Sin embargo, desde la Secretaría de Seguridad fueron tajantes: durante años, muchos creyeron que la calle era tierra de nadie, pero esa etapa se terminó. El mensaje es claro: el que delinque, cae.


Este hecho refuerza la importancia de la inversión en tecnología y patrullaje municipal de Mar del Plata. Cuando el Estado se hace cargo y no mira para otro lado, los delincuentes pierden su lugar en la calle.

Sebastian Lopez, columnista local.