Levantó la persiana apenas unos centímetros y se metió a robar dinero. La dueña lo descubrió por las cámaras y la policía lo atrapó caminando por el barrio.

Ingeniero Allan, 17 de enero de 2026 – Filmado quedó el delincuente que creyó haber cometido el golpe perfecto en una distribuidora. Ingresó arrastrándose por debajo de la persiana sin romper nada, pero las imágenes de seguridad fueron su condena. La policía lo identificó en la calle y terminó preso.

El robo silencioso

El hecho ocurrió el pasado 14 de enero en una distribuidora mayorista de la zona. El ladrón utilizó una técnica sigilosa. Levantó la persiana metálica apenas unos centímetros del suelo, lo justo para deslizar su cuerpo hacia adentro. En un primer momento, la dueña del local no notó nada extraño. No había destrozos evidentes ni desorden a simple vista. Sin embargo, la duda la llevó a revisar los registros fílmicos de su sistema de seguridad.

La cámara no miente

El video fue contundente. Allí se veía a un desconocido recorriendo el interior del comercio con total impunidad. Las imágenes confirmaron que el sujeto se había llevado dinero en efectivo de la caja. Con esa prueba, se dio aviso a la policía. El personal de la Comisaría 6ta, a cargo de la Subcomisario Carina Acuña, analizó las características físicas del sospechoso.

Atrapado en la esquina

La impunidad le duró poco. Este 17 de enero, durante una recorrida de prevención, los oficiales vieron a alguien conocido. En la intersección de las calles 1149 y 1118, caminaba un hombre idéntico al del video. La ropa y la fisonomía coincidían. Los agentes procedieron a interceptarlo de inmediato. Se trata de Sosa M., un vecino de 28 años. Tras la aprehensión, la fiscalía ordenó que se le notifique la formación de la causa penal por el robo.


Lo que empezó como un robo que casi pasa desapercibido, terminó resuelto gracias al monitoreo y la presencia policial en las calles. Sosa M. pensó que nadie lo veía, pero ahora deberá dar explicaciones ante la justicia.

Sebastian Lopez, columnista local.