El viento empujó el río sobre la costa de Quilmes y Ensenada. Hubo evacuados, pescadores atrapados y un guardavidas terminó hospitalizado tras un rescate dramático.

Quilmes/Ensenada, 19 de enero de 2026 – La sudestada volvió a mostrar su fuerza en la costa del Río de la Plata. El fenómeno climático golpeó duro ayer por la tarde. Provocó crecidas rápidas, anegamientos y dejó el saldo de un rescatista herido en cumplimiento del deber.

¿Qué es la sudestada?
Este fenómeno es conocido y temido en nuestra región. Vientos fuertes y persistentes soplan desde el sudeste atravesando el estuario. Esto impide el desagote natural del río hacia el Océano Atlántico. El agua se acumula y el nivel sube rápidamente golpeando la costa. Las zonas más afectadas suelen ser Tigre, San Fernando, Avellaneda, Quilmes, Berisso y Ensenada. Ayer, la naturaleza cumplió el manual a la perfección.



Quilmes bajo el agua
En la Ribera quilmeña, el río no pidió permiso. El agua superó las defensas y avanzó sobre el asfalto. La crecida ocupó la Avenida Otamendi hasta la intersección con Yoldi. Vecinos y comerciantes vieron cómo sus calles quedaban intransitables. Defensa Civil y los guardavidas del municipio desplegaron un operativo urgente. Hubo que evacuar familias preventivamente ante la velocidad del agua.
Sangre en el rescate
El trabajo fue a destajo y peligroso. En medio de un operativo, un guardavidas sufrió un accidente grave. Se cortó profundamente con elementos arrastrados por la correntada. La herida requirió traslado inmediato al Hospital Iriarte para sutura. Afortunadamente, el trabajador recibió los puntos necesarios y está fuera de peligro.
Pescadores en apuros
El temporal también pegó en Ensenada. Allí, la imprudencia casi cuesta caro a un grupo de pescadores. Quedaron atrapados por la crecida repentina. El cuerpo de guardavidas local debió intervenir para sacarlos sanos y salvos. Las autoridades piden no circular por la costa hasta que el río baje.
El río siempre avisa, pero a veces golpea rápido. La sudestada dejó calles anegadas y un héroe herido. Los equipos de emergencia demostraron, una vez más, que están para cuidar al vecino cuando el agua sube.
